
En el sudeste de la provincia de Buenos Aires, entre campos, caminos rurales y antiguas construcciones ferroviarias, existe un pequeño pueblo donde el mate y las tortas fritas son mucho más que una costumbre. En este rincón bonaerense, ambos símbolos representan una identidad que atraviesa generaciones.
Se trata de Copetonas, una localidad del partido de Tres Arroyos que celebrará la 12ª Fiesta Provincial del Mate y la Torta Frita durante el sábado 10 y el domingo 11 de octubre de 2026.
La celebración tendrá lugar en el acceso principal del pueblo, sobre la Ruta Provincial 72, y contará con entrada libre y gratuita. Durante todo el fin de semana habrá gastronomía, música, danzas, artesanos y diferentes propuestas para disfrutar en familia.
Cómo será la Fiesta del Mate y la Torta Frita
Las grandes protagonistas serán las tortas fritas recién hechas, acompañadas por el infaltable mate. También habrá comidas tradicionales, fogones, puestos gastronómicos y alternativas vegetarianas, veganas y sin TACC.
La programación incluirá espectáculos musicales, danzas folklóricas, una feria de artesanos, juegos infantiles, parque de diversiones y patio cervecero. Además, se realizará una competencia para elegir la mejor torta frita y un campeonato de cebadores de mate.

Una de las novedades será la instalación de cinco puestos de cocina independientes, que reemplazarán a la gran carpa utilizada en ediciones anteriores. La organización espera recibir alrededor de 30.000 personas durante las dos jornadas, una cifra que modificará por completo el ritmo cotidiano del pueblo.
Cuando terminen los espectáculos del sábado, la celebración continuará con una peña en la que se combinarán folklore y cumbia. La propuesta busca recuperar el espíritu de aquellos bailes populares que durante décadas fueron el principal lugar de encuentro de los pueblos rurales.
Copetonas, el pueblo bonaerense que nació con la llegada del tren
La fiesta coincide con el aniversario de Copetonas, cuya fundación se estableció el 11 de octubre de 1912, fecha en la que fue inaugurada la estación del antiguo Ferrocarril del Sud.
Sin embargo, el primer tren había llegado algunos meses antes. Los propietarios Pedro N. Carrera y Manuel Candia cedieron alrededor de 1.350 hectáreas para la creación de la estación y el nuevo asentamiento.

El 5 de mayo de 1912 se realizó el remate de los terrenos, divididos en solares, quintas y chacras. Aquel día, cerca de 300 vecinos de Tres Arroyos llegaron en tren para conocer el lugar donde comenzaría a levantarse el pueblo.
La estación impulsó rápidamente el crecimiento de Copetonas. Alrededor de las vías aparecieron almacenes, viviendas, comercios y distintos servicios. El lugar llegó a convertirse en un punto estratégico para el embarque de cereales y la conexión de la producción agrícola con otros mercados.
El antiguo edificio ferroviario todavía permanece en pie. Aunque ya no recibe trenes, actualmente funciona allí el destacamento policial y continúa siendo uno de los principales símbolos históricos de la localidad.
El curioso origen del nombre Copetonas
El nombre del pueblo también guarda una historia particular. La teoría más aceptada sostiene que proviene de la martineta copetona, un ave similar a una perdiz grande, reconocible por la pequeña cresta de plumas que posee sobre la cabeza.
Antes de la llegada del ferrocarril, la zona ya era conocida como el “paraje de las copetonas” por la gran cantidad de aves que podían verse en los campos. Por esa razón, Copetonas es considerada la única localidad bonaerense cuyo nombre homenajea a un ave.

También existen versiones que vinculan la denominación con Cape Town, el nombre en inglés de Ciudad del Cabo, y con un supuesto barco que habría encallado cerca del balneario Reta. Sin embargo, la explicación relacionada con la martineta es la más extendida entre los vecinos.
La herencia danesa que permanece viva
Además de su pasado ferroviario, Copetonas conserva una importante herencia danesa. Numerosas familias provenientes de Dinamarca se instalaron en la región y llevaron sus costumbres, conocimientos productivos y una fuerte tradición cooperativista.
Una muestra de ese legado fue el Colegio Argentino Danés, creado para que los hijos de los inmigrantes mantuvieran el idioma y las tradiciones de sus antepasados. Actualmente, el establecimiento funciona como la Escuela Agraria N°1.

La colectividad también participó en la creación de la Cooperativa Agrícola de Copetonas, que se convirtió en uno de los motores económicos del pueblo durante el auge ferroviario.
Cascadas, río y leyendas cerca del pueblo
Copetonas se encuentra a unos 58 kilómetros de Tres Arroyos y cerca de la costa bonaerense. Uno de los principales atractivos de sus alrededores es el río Quequén Salado, un escenario elegido para realizar kayak, pesca deportiva, rafting y turismo de naturaleza.
En la zona se encuentra la Cascada Cifuentes, considerada la caída de agua más alta de la provincia de Buenos Aires, con aproximadamente ocho metros.
Otro sitio cargado de historias es la Cueva del Tigre, vinculada con Felipe Pascual Pacheco, un bandido rural del siglo XIX conocido como el “Tigre del Quequén”. Según las leyendas regionales, utilizaba este lugar como escondite.
Durante el fin de semana de la fiesta, Copetonas cambiará su tranquilidad habitual por la música, los fogones y la llegada de miles de visitantes. Sin embargo, detrás de la celebración seguirá presente la esencia de aquel pueblo que nació junto a las vías y que encontró en el mate y las tortas fritas una manera de mantener viva su memoria.





















