La Fórmula 1 cambia el reglamento para el Gran Premio de Miami tras el accidente de Colapinto y Bearman en Japón
La decisión fue confirmada por la Federación Internacional del Automóvil tras una cumbre clave realizada en Londres, donde se discutieron los problemas derivados de las normativas vigentes desde el inicio de la temporada 2026.
La Fórmula 1 pondrá en marcha un nuevo paquete reglamentario a partir del Gran Premio de Miami, en respuesta a las crecientes críticas de equipos y fabricantes de motores. La decisión fue confirmada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) tras una cumbre clave realizada en Londres, donde se discutieron los problemas derivados de las normativas vigentes desde el inicio de la temporada.
El malestar en el paddock escaló en las últimas semanas, con cuestionamientos directos al reglamento técnico actual. Tanto escuderías como proveedores de unidades de potencia coincidieron en que las regulaciones atentaban contra el espíritu competitivo del automovilismo y, más preocupante aún, podían comprometer la seguridad en pista.
Uno de los episodios que encendió las alarmas se produjo en el Gran Premio de Japón, donde el argentino Franco Colapinto sufrió una pérdida repentina de energía en su monoplaza. La desaceleración abrupta generó una situación de alto riesgo que derivó en el accidente del británico Ollie Bearman, quien intentó esquivarlo sin éxito.
Tras semanas de análisis, la FIA introdujo modificaciones centradas en la gestión de la energía de las nuevas unidades de potencia híbridas. El objetivo es evitar fallas abruptas como las detectadas en las primeras fechas y garantizar un comportamiento más predecible de los autos en condiciones de carrera.
Los cambios en el reglamento de la Fórmula 1 para el Gran Premio de Miami
1. Clasificación: optimización de la energía
El objetivo principal es evitar tácticas de conducción “extrañas” (como el lift and coast) para recargar baterías durante una vuelta rápida.
- Menos recarga, más velocidad: se reduce el límite de recuperación de energía de 8 MJ a 7 MJ por vuelta. Esto obliga a los pilotos a conducir de forma más constante y reduce el superclipping (pérdida de potencia al final de las rectas) a solo 2-4 segundos.
- Recarga más potente: la potencia de recarga sube de 250 kW a 350 kW. Esto permite que la batería se recupere más rápido, disminuyendo la carga de trabajo del piloto en el habitáculo.
- Flexibilidad en circuitos: la FIA podrá aplicar límites de energía específicos en hasta 12 circuitos (antes 8), adaptándose mejor a trazados con características únicas como Monza o Mónaco.
2. Carrera: control del “Modo Boost” y MGU-K
Se busca evitar diferencias de velocidad peligrosas entre coches que atacan y defienden.
- Límite al Boost: el modo de potencia extra ahora está limitado a +150 kW sobre la potencia actual del coche. Esto evita aceleraciones repentinas que puedan causar colisiones por alcance.
- Zonas estratégicas: el MGU-K (350 kW) solo funcionará a plena potencia en zonas de aceleración clave (salidas de curva y zonas de adelantamiento). En el resto del circuito, se limitará a 250 kW para gestionar mejor la autonomía eléctrica.
3. Salidas: el sistema “Anti-Stall”
Tras incidentes de seguridad en el inicio de la temporada, se implementan medidas para evitar que los coches se queden “clavados” en la pista:
- Detección de baja potencia: si el sistema detecta que un coche no acelera lo suficiente al soltar el embrague, el MGU-K se activará automáticamente para darle un impulso mínimo de seguridad.
- Alertas visuales: los coches con problemas de salida activarán luces parpadeantes laterales y traseras para avisar a los pilotos que vienen por detrás a máxima velocidad.
- Nota: este sistema específico se probará en Miami y, tras la devolución de los equipos, se adoptará de forma definitiva en las siguientes carreras.
4. Lluvia: seguridad y tracción
- Neumáticos con más agarre: se permite aumentar la temperatura de las mantas térmicas para los neumáticos intermedios, buscando que tengan agarre inmediato al salir de boxes.
- Control de torque: se limita el despliegue del sistema ERS en mojado. Esto reduce el par motor (fuerza de giro), evitando que las ruedas patinen en exceso y facilitando el control del coche.
- Mejor visibilidad: se simplifican las luces traseras para que sean más brillantes y consistentes, ayudando a los pilotos a verse entre el spray de agua.









