Invertirán 2 millones de dólares para construir una planta de celulosa en Corrientes y promete generar 13 mil puestos de trabajo
Las proyecciones señalan que el complejo fabril podría generar ingresos por 900 millones de dólares al año. Se prevé su construcción para el 2028.
La provincia de Corrientes se encamina a concretar una de las inversiones privadas más importantes de su historia a partir del desarrollo de un megaproyecto foresto-industrial en la localidad de Ituzaingó.
La encargada del mismo es la empresa Arpulp SA que confirmó la construcción de una planta de celulosa fluff que demandará una inversión estimada en 2.000 millones de dólares y que buscará transformar la matriz productiva regional, también teniendo un impacto positivo en el empleo y en la balanza comercial de Argentina.
Producción anual de 800.000 toneladas de celulosa: el megaproyecto en Corrientes
Este complejo industrial tendrá una capacidad de producción anual de 800.000 toneladas de celulosa que estarán destinadas al mercado sanitario.
Su construcción está planificada para el 2028 y este volumen posicionará a la planta como una de las más grandes del mundo en su especialidad y permitirá al país avanzar hacia una escala exportadora inédita.
Según proyecciones oficiales, una vez operativa a pleno, la fábrica podría generar ingresos cercanos a los 900 millones de dólares anuales.
Asimismo, la iniciativa generará 13.000 puestos de trabajo, entre empleados directos e indirectos, por lo que se consolida como un motor clave para el desarrollo económico de la región.
La radicación en el Parque Industrial de Ituzaingó responde a una estrategia logística que aprovecha la cercanía a puertos y la infraestructura existente, potenciando la competitividad del proyecto.
La planta estará especializada en la producción de pasta fluff, un insumo clave elaborado a partir de fibra larga de pino, que es fundamental para la fabricación de productos de higiene personal tales como pañales, toallas femeninas y artículos de incontinencia.
En la actualidad, gran parte de este material es importado, por lo que su producción local permitirá sustituir esas importaciones y reducir costos.
Desde el sector foresto-industrial destacan que esta inversión representa una señal de confianza en el país y en el potencial de la industria para competir a nivel global. Además, subrayan su relevancia en un contexto internacional donde crece la demanda de materiales renovables y sostenibles, en línea con la transición hacia una economía de base biológica.
El cronograma del proyecto prevé que durante 2026 se completen los estudios ambientales y de factibilidad técnica, mientras que en 2027 se desarrollará la ingeniería de detalle. La construcción se llevará adelante entre 2028 y 2030, año en que comenzaría la operación comercial.
















