Una reconocida fábrica de alfajores argentina quedó al borde de la quiebra: cayó más de 30% en ventas y entró en concurso preventivo

Alfajores Baltazar S.A., la empresa detrás de la famosa marca “Alfa Pampa”, fue admitida en un proceso judicial de reestructuración luego de una fuerte caída de ventas, aumento de deudas y un desplome del patrimonio.

La empresa había proyectado una fuerte expansión para 2026, pero la caída del consumo y el aumento del endeudamiento modificaron por completo su panorama financiero.
La empresa había proyectado una fuerte expansión para 2026, pero la caída del consumo y el aumento del endeudamiento modificaron por completo su panorama financiero. Foto: Instagram @elbarrigonchingolo
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La empresa Alfajores Baltazar S.A., fabricante y comercializadora de la marca Alfa Pampa, ingresó formalmente en concurso preventivo luego de que la Justicia comercial reconociera la situación financiera que atraviesa la compañía.

La firma, que durante los últimos años había logrado posicionarse dentro del competitivo mercado de alfajores argentinos, enfrenta ahora un proceso de reorganización para intentar ordenar sus deudas con bancos, proveedores y organismos fiscales.

Tras años de crecimiento y presencia en más de 260 ciudades del país, la fabricante de alfajores inició un concurso preventivo para reestructurar sus deudas. Foto: Facebook / Productos Alfa Pampa.

La apertura del concurso fue dispuesta por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 27 el pasado 25 de junio. De acuerdo con el edicto publicado en el Boletín Oficial, los acreedores tendrán tiempo hasta el 9 de octubre para verificar sus créditos, mientras que la sindicatura deberá presentar su informe individual el 25 de noviembre y el informe general en febrero de 2027.

El escenario actual contrasta con el crecimiento que la compañía había conseguido desde su fundación. Alfajores Baltazar nació en 2011 de la mano de Mariano Bonaventura y Sebastián Espina, quienes comenzaron el proyecto con una inversión inicial cercana a los u$s60.000 y una pequeña máquina usada para la elaboración de sus productos.

Con el paso de los años, la empresa logró ampliar su escala productiva y convertirse en una pyme con alcance nacional. Llegó a fabricar cerca de un millón de alfajores mensuales, alcanzó una capacidad instalada de 3,5 millones de unidades por mes, distribuyó sus productos en más de 260 ciudades argentinas y logró ingresar a mercados internacionales como Estados Unidos y Nueva Zelanda.

La compañía registró pérdidas por más de $1.000 millones en 2025 y ahora buscará alcanzar un acuerdo con bancos, proveedores y organismos fiscales. Foto: Facebook / Productos Alfa Pampa.

Del crecimiento sostenido a una crisis financiera inesperada

Durante 2025, la compañía comenzó a advertir un cambio en las condiciones del mercado. La caída del consumo interno, el aumento de los costos y las dificultades para sostener el financiamiento afectaron el funcionamiento de la empresa, que terminó solicitando la apertura del concurso preventivo ante la imposibilidad de afrontar sus compromisos.

La situación financiera quedó reflejada en los balances cerrados al 31 de diciembre de 2025. Según esos registros, las ventas de Alfa Pampa pasaron de $3.646 millones en 2024 a $2.545 millones durante el último ejercicio, lo que representó una caída superior al 30%.

Los resultados financieros negativos también reflejaron la presión del endeudamiento. Ese indicador pasó de $135 millones a casi $499 millones, mostrando el peso que adquirieron los compromisos bancarios en un contexto marcado por tasas elevadas y menor nivel de actividad.

La apertura del concurso preventivo marca un giro para una de las fábricas de alfajores que había logrado expandirse tanto en el mercado local como en el exterior. Foto: Facebook / Productos Alfa Pampa.

El plan de expansión que quedó en pausa

La crisis llegó luego de que la empresa hubiera anunciado un ambicioso proyecto de crecimiento. En diciembre del año pasado, Mariano Bonaventura había señalado que Alfa Pampa esperaba alcanzar una facturación de $4.000 millones durante 2026 y avanzar con inversiones por $500 millones destinadas a automatizar la producción, desarrollar nuevas variedades de productos y ampliar las exportaciones.

En ese momento, la compañía reconocía que 2025 había sido el primer año con caída de ventas desde su creación, aunque apostaba a una recuperación impulsada por la capacidad instalada disponible. Según había explicado, la planta funcionaba por debajo de su potencial, con apenas un 29% de utilización.

Sin embargo, la evolución de los números terminó mostrando un escenario más complejo. La menor demanda impactó sobre la producción y también sobre el nivel de stock disponible: los bienes de cambio pasaron de $904 millones a $463 millones, prácticamente la mitad del valor registrado un año antes.

El deterioro de las ventas, el incremento del pasivo y la pérdida de patrimonio llevaron a la empresa a solicitar la protección del concurso preventivo. Foto: Facebook / Productos Alfa Pampa.

Ahora, con el concurso preventivo ya abierto, Alfajores Baltazar deberá iniciar una etapa de negociación con sus acreedores para buscar una salida financiera que permita sostener la actividad y preservar la continuidad de la marca Alfa Pampa.

El proceso judicial será clave para determinar si la empresa logra reestructurar sus obligaciones y retomar el camino de expansión que había iniciado o si deberá avanzar hacia una reorganización más profunda de su modelo de negocios.