
Luego de más de una semana en el país, la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) encabezada por Joyce Wong concluyó este martes su visita a la Argentina, en el marco de la tercera revisión del programa respaldado por el Servicio Ampliado del FMI (SAF). Por el momento, el organismo no confirmó si la evaluación fue aprobada y anticipó que las conversaciones con el Gobierno continuarán.
A través de un breve comunicado, el FMI agradeció a las autoridades nacionales por su hospitalidad durante la misión y señaló que las negociaciones entre el personal técnico y el Gobierno seguirán en los próximos días. “Proporcionaremos más información a su debido tiempo”, indicó el organismo, sin precisar si hubo avances concretos o acuerdos durante las reuniones.
La definición de la tercera revisión es relevante porque el Gobierno incumplió una de las metas establecidas para el primer semestre de 2026. Entre enero y junio, Argentina acumuló un superávit primario de $6,29 billones, mientras que el objetivo vigente al 30 de junio era de $6,86 billones. La diferencia fue de $573.974 millones.
La meta ya había sido flexibilizada por el propio FMI antes del cierre del semestre. La exigencia original establecía un superávit primario de $8,46 billones, pero el organismo redujo ese objetivo en $1,60 billones y lo llevó a los $6,86 billones finalmente vigentes.
“En el primer semestre de 2026 el Gobierno acumuló un superávit primario de 6,29 billones, quedando $570.000 millones por debajo de la meta del 30 de junio”, señaló Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
La meta de reservas que el Gobierno sí cumplió
El otro punto central de la revisión corresponde a la acumulación de reservas internacionales. En este caso, el Gobierno alcanzó por primera vez desde la firma del programa en 2025 el objetivo previsto para el 30 de junio, aunque el resultado estuvo condicionado por cambios realizados previamente por el FMI en la meta y en la metodología de cálculo.
A esa fecha, la variación acumulada de las reservas netas desde fines de 2024 había alcanzado -US$3.111 millones. La meta vigente exigía una variación de -US$8.600 millones, por lo que el resultado quedó dentro del parámetro establecido por el organismo.
Sin embargo, Letcher señaló que el cumplimiento debe analizarse a partir de la modificación que el propio Fondo realizó durante la revisión de mayo. En ese momento, el FMI redujo en US$11.800 millones el objetivo de acumulación de reservas previsto para el 30 de junio.
La meta original contemplaba una variación positiva de US$3.200 millones, pero el nuevo parámetro pasó a ser de -US$8.600 millones. Según el director del CEPA, sin ese cambio el Gobierno habría quedado US$6.311 millones por debajo del objetivo original.
Qué necesita el Gobierno para aprobar la revisión del FMI
Como ocurrió en otras oportunidades con este y anteriores gobiernos, el incumplimiento de una meta puede ser compensado mediante un waiver, es decir, una dispensa otorgada por el organismo. En este caso, el equipo económico necesita conseguir esa autorización para que el incumplimiento de la meta fiscal no impida la aprobación de la tercera revisión.
La situación presenta una diferencia respecto de revisiones anteriores: esta vez, el incumplimiento se produjo en la meta fiscal y no en la de reservas, mientras que en otras oportunidades los desvíos habían estado vinculados principalmente a la acumulación de divisas del Banco Central.
La aprobación de la revisión también adquiere importancia para las reservas del BCRA. El viernes pasado, el Gobierno afrontó un vencimiento de US$800 millones con el FMI, un pago que llevó las reservas brutas de la entidad a ubicarse en torno de los US$47.000 millones.
El vencimiento fue cancelado con depósitos en moneda extranjera del Tesoro en el Banco Central. Como consecuencia, esos fondos descendieron hasta alrededor de US$1.400 millones al 25 de septiembre.
En ese escenario, el Gobierno espera recomponer parte de esos recursos con el desembolso pendiente de unos US$1.000 millones, aunque el FMI todavía no confirmó la aprobación de la tercera revisión ni el giro de esos fondos.
Por ahora, la misión técnica terminó, pero la definición sobre el acuerdo todavía está pendiente. El organismo adelantó que continuará las conversaciones con las autoridades argentinas y que brindará nueva información cuando corresponda.


















