De qué murió Daniel Melingo, exmiembro de Los Abuelos de la Nada y referente del rock nacional y el tango en Argentina

La noticia generó conmoción en el ambiente artístico, ya que apenas 20 días antes de su fallecimiento, Melingo había concedido una extensa entrevista en la que hablaba con entusiasmo de sus proyectos en marcha.

Daniel Melingo, ex miembro de Los Abuelos de la Nada y referente del tango
Daniel Melingo, ex miembro de Los Abuelos de la Nada y referente del tango Foto: Wikipedia
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El músico Daniel Melingo, una de las figuras más singulares del cruce entre el rock y tango argentino, murió este martes a los 68 años en su departamento de la calle Estomba, en el barrio porteño de Chacarita. Según se confirmó, atravesaba una enfermedad respiratoria que en los últimos tiempos lo había llevado a recibir cuidados paliativos en su domicilio.

La noticia generó conmoción en el ambiente artístico, no solo por la relevancia de su trayectoria sino también por la cercanía de su actividad pública: apenas 20 días antes de su fallecimiento, Melingo había concedido una extensa entrevista en la que hablaba con entusiasmo de sus proyectos en marcha.

Enfermedad y últimos días de Daniel Melingo

En sus últimos meses, Melingo atravesaba una enfermedad respiratoria que había deteriorado su estado de salud y motivado un esquema de cuidados paliativos en su casa. Si bien su entorno mantenía reserva sobre los detalles médicos, se trataba de un cuadro que había avanzado en silencio.

Daniel Melingo tenía una enfermedad respiratoria que lo había llevado a recibir cuidados paliativos. Foto: Infobae

Ese contexto vuelve más impactante su desaparición, ya que el músico continuaba proyectando trabajo y actividad. En su última entrevista, publicada el 20 de junio, había mencionado la presentación de su álbum Tangos bajos (Rework) en el Teatro Coliseo el próximo 21 de septiembre, un documental sobre las raíces africanas de la música popular argentina y hasta el lanzamiento de su propio vino Malbec.

Además, en esa charla desmintió con firmeza un equívoco frecuente sobre su carrera: la supuesta transición del rock al tango: “¡Es al revés! ¡Antes que de la cuna! ¡Mi vieja cantaba tangos conmigo en la panza!”.

La trayectoria de Daniel Melingo en el rock argentino

Alejandro Daniel Melingo nació el 22 de octubre de 1957 en Buenos Aires y creció entre Balvanera y Parque Patricios, en un entorno atravesado por la música: su padrastro fue manager de Edmundo Rivero, y su abuela paterna había sido cantante en el Teatro alla Scala de Milán.

El artista argentino Alejandro Daniel Melingo nació el 22 de octubre de 1957 en Buenos Aires. Foto: Wikipedia

Su formación fue rigurosa, con estudios en el Conservatorio Nacional Carlos López Buchardo, el Manuel de Falla y la Universidad Católica Argentina. A fines de 1979 se trasladó a Brasil, donde integró la banda de Milton Nascimento, antes de regresar al país y sumarse a Los Abuelos de la Nada.

En ese grupo se destacó como multiinstrumentista, participando del disco Vasos y Besos, que incluye “Chalamán”, una composición recordada por su impronta innovadora. Luego, dejó la banda para dedicarse a Los Twist, que había fundado junto a Pipo Cipolatti, Fabiana Cantilo e Hilda Lizarazu. El grupo marcó a toda una generación con discos como La dicha en movimiento y canciones como “Hulla hulla” y “Cleopatra (la reina del Twist)”.

El legado de Melingo en el tango contemporáneo

Con el paso del tiempo, Melingo se convirtió en una figura clave del tango contemporáneo. Dueño de un estilo único, con una voz áspera y expresiva, desarrolló una forma de cantar cercana al decir hablado, imprimiendo a cada interpretación un sello personal.

Daniel Melingo se convirtió en una figura clave del tango contemporáneo y rock nacional. Foto: NA (Celeste Urreaga)

Su último trabajo, Tangos bajos (Rework), reunía a casi cuarenta artistas (entre ellos Andrés Calamaro, Fito Páez, Pity Álvarez, Pablo Lescano y Vinicio Capossela) y reflejaba su mirada abierta sobre la música. “Cuando la terminamos de grabar, la obra está inconclusa, se termina de anidar en el oído de cada uno que la escucha”, había explicado el artista.

La muerte de Daniel Melingo deja trunco ese proyecto y una carrera que supo desafiar géneros, formas y etiquetas. Su legado permanece en una obra que amplió los límites del tango y el rock, y en una voz que sigue resonando con identidad propia.