
Moria Casán vivió uno de los momentos más emotivos de los últimos tiempos en televisión. En plena charla con Sofía Gala, la conductora dejó de lado su clásico personaje arrollador y se mostró vulnerable, con lágrimas, recuerdos familiares y una autocrítica inesperada sobre su rol como mamá. El diálogo ocurrió en el contexto del estreno de la serie de Netflix sobre su vida y tuvo como disparador una simple frase de su hija, quien contó que venía de dejar a su hijo Dante en el colegio.
La frase de Sofía Gala que desarmó a Moria Casán
Todo comenzó cuando Sofía Gala salió al aire por teléfono y mencionó, casi al pasar, que acababa de dejar a Dante en la escuela. Esa escena cotidiana fue suficiente para que Moria Casán se emocionara profundamente y pusiera en palabras algo que, según dejó ver, venía sintiendo desde hace tiempo.
La conductora de La mañana con Moria, por El Trece, interrumpió el tono habitual de la charla para felicitar públicamente a su hija por la manera en que ejerce la maternidad. Le remarcó que era una “buena mamá” y destacó cómo cría a sus hijos, Helena y Dante, con dedicación, presencia y esfuerzo diario.
Lejos de responder con solemnidad, Sofía intentó bajarle dramatismo a la situación y sostuvo que hace lo que puede, como muchas madres. Sin embargo, esa respuesta pareció movilizar todavía más a Moria, quien insistió en que su hija hace mucho más que eso.
Moria Casán y una autocrítica inesperada sobre su maternidad
El momento más fuerte llegó cuando Moria Casán, visiblemente emocionada, comparó la maternidad de Sofía con su propia experiencia. La diva reconoció que, por su trabajo y por el ritmo de vida que llevó durante años, no siempre pudo estar presente en escenas cotidianas de la crianza de su hija.

Entre lágrimas, admitió que nunca se levantó para prepararle una sopa a Sofía y recordó, con una mezcla de ternura y culpa, que quizás una vez le hizo una hamburguesa. La actriz, lejos de reprocharle algo, la contuvo con una frase muy significativa: le dijo que había muchas maneras de ser mamá.
Ese intercambio mostró una faceta poco habitual de Moria. Acostumbrada a manejar los tiempos televisivos con ironía, humor y una seguridad inquebrantable, esta vez dejó aparecer una versión más íntima, marcada por la emoción y por una mirada retrospectiva sobre su historia familiar.
El recuerdo de la infancia de Sofía que emocionó a todos
En medio de la conversación, Moria Casán también recordó una escena de la infancia de Sofía Gala. Contó que, cuando su hija comía una de sus primeras papillas, se puso el plato en la cabeza mientras ella intentaba filmarla. En ese momento, decidió dejar de grabar para vivir la escena sin intermediarios.

La conductora explicó que sintió que podía perderse lo mejor si estaba más pendiente de la cámara que de su hija. Aunque lamentó haber perdido ese video, remarcó que eligió quedarse con la vivencia real de ese instante.
Ese recuerdo terminó de darle profundidad al diálogo. No fue solo una charla entre una madre famosa y una hija actriz, sino una conversación atravesada por la memoria, el paso del tiempo y las distintas formas de maternar.
Sofía Gala contuvo a Moria en vivo
Mientras Moria se quebraba, Sofía Gala la acompañó con calma y cariño. Cuando notó que su madre estaba por llorar, le dijo que si quería hacerlo, llorara. Esa reacción simple y amorosa convirtió el momento en una escena de enorme sensibilidad televisiva.
La respuesta de Sofía también dejó en claro que no había reclamo, sino comprensión. La actriz reconoció que Moria hizo otras cosas por ella y le marcó que la maternidad no se mide únicamente por gestos domésticos, sino también por presencia emocional, legado, acompañamiento y formas particulares de amor.



















