
En el marco del brutal crimen de Romina María de los Ángeles Calvo a manos de su pareja, el carnicero Walter Humberto Morán, frente a su hija de 8 años, el Juzgado Nacional Criminal y Correccional número 62, a cargo de Darío Bonanno, caratuló el hecho como femicidio y tentativa de suicidio.
Acerca de los hijos de la víctima, se encuentran con asistencia psicológica y la menor declarará en Camara Gesell, palabras que serán claves en el desarrollo de la causa.
Durante la inspección del lugar, el juez encontró cámaras de seguridad dentro de la casa, imágenes que confirmaron al autor del crimen y la presencia de la niñoa de 8 años en el momento del brutal ataque.

El personal del SAME y de la Policía arribaron al lugar y los médicos constataron la muerte de la mujer de 40 años.
Las primeras informaciones dadas a conocer es que la víctima recibió 40 cortes y puñaladas por parte de su marido, Walter Humberto Verón, quien intentó suicidarse después de cometer el femicidio.
Además, se confirmó que en el lugar se secuestró un cuchillo de carnicero, el cual será peritado. El arma blanca habría sido utilizada por Verón para atacar a Calvo y luego intentar quitarse la vida.

El agresor tenía una herida cortante en su cuello, por lo que fue trasladado al Hospital Vélez Sarsfield, donde se encuentra internado en grave estado.
Carta hallada en la escena del crimen
Verón dejó una carta en la escena del crimen en la que intentó justificar su accionar: “No la aguanto más”.
Fuentes del caso confirmaron que el escrito fue hallado en la habitación matrimonial. Algunos fragmentos de la carta indican malestar por “contactos” de la víctimas y deudas.

“Quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de toda esta injusticia que estoy pasando”, empieza la carta encontrada por las autoridades.
“No la aguanto más porque me re cagó con todo. Trabajé tanto por ella y mis hijos y ahora, como tiene esos contactos”, continúa.
También menciona a Pitty, la numeróloga: “Le cambio toda su personalidad y me quiere fuera de la casa. Esa gente no sabe lo que yo trabajé por todos”.

“No vi un peso, la puse toda y más en Devoto y luego se vendió. Tampoco vi ni un dólar. Se está pagando un poco las deudas que ella generó y alguito en lo cual puse yo en la venta de tabla”, expuso.
“Ahora quiere vivir la vida sin mí. Me re cagó la puta madre”, añadió Walter y concluyó con un mensaje para sus hijos: “Lo lamento, los amo. Hasta siempre.”





















