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Quisieron crear un bosque de 200.000 árboles, arruinaron un humedal protegido y recibieron una insólita condena

Una empresa quiso desarrollar una plantación de manuka para producir aceite y terminó dañando un humedal protegido en Nueva Zelanda. Además, abrió canales para drenar el terreno y utilizó miles de litros de agua para mantener los árboles.

La empresa buscaba desarrollar una plantación de manuka, una especie nativa de Nueva Zelanda.
La empresa buscaba desarrollar una plantación de manuka, una especie nativa de Nueva Zelanda. Foto: LinkedIn / Tairawhiti Pharmaceuticals.
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Plantar árboles suele asociarse con una acción positiva para el medio ambiente, pero no siempre es así. En Nueva Zelanda, una empresa que buscaba desarrollar una plantación de manuka terminó condenada por dañar un humedal protegido después de intervenir el terreno, construir canales para drenar el agua y plantar unos 200.000 ejemplares.

La Justicia condenó a Tairawhiti Pharmaceuticals y a su propietario, Mark Kerr, por los trabajos realizados en los humedales Te Whare, ubicados cerca de Te Araroa, en la región de Gisborne, en la Isla Norte del país. El objetivo de la compañía era utilizar los árboles para abastecer su producción de aceite de manuka.

Los trabajos se realizaron en los humedales Te Whare, cerca de Te Araroa, en la región de Gisborne. Foto: LinkedIn / Tairawhiti Pharmaceuticals.

Cómo dañaron el humedal protegido

Las obras comenzaron en 2020, durante la pandemia de coronavirus. De acuerdo con la investigación, Kerr ordenó desmontar alrededor de 3,1 hectáreas de terreno dentro de una zona protegida por la legislación ambiental. Como consecuencia de la intervención, se estima que entre 1,5 y 1,9 hectáreas de humedal fueron destruidas.

La compañía también aró y rastrilló distintos lotes y excavó canales destinados a drenar el agua del terreno. Estas modificaciones alteraron las características naturales del ecosistema para permitir el desarrollo de la plantación.

Por qué plantaron 200.000 árboles de manuka

El proyecto tenía como objetivo producir aceite de manuka a partir del Leptospermum scoparium, un arbusto nativo de Nueva Zelanda.

Aceite. Foto: Pexels.
El aceite de manuka es un aceite esencial puro extraído de las hojas y ramas del arbusto Leptospermum scoparium, nativo de Nueva Zelanda. Foto: Pexels.

La especie también tiene una importante relevancia comercial por su relación con la conocida miel de manuka, utilizada en alimentos y en distintos productos vinculados con sus propiedades antibacterianas.

Sin embargo, que se trate de una especie nativa no significaba que pudiera plantarse en cualquier lugar. El problema estaba en que la empresa modificó un ecosistema protegido para desarrollar su actividad productiva.

La transformación del humedal generó preocupación entre especialistas por las posibles consecuencias sobre la fauna del lugar.

Qué animales podían verse afectados

Los humedales intervenidos constituyen el hábitat de distintas especies de animales.

Humedales
La intervención incluyó el desmonte de terrenos que se encontraban dentro de un área protegida.

Entre las especies mencionadas en relación con la zona se encuentran aves como el matuku o avetoro australiano y el crake neozelandés, además de peces como el kōkopu gigante.

Los especialistas en ecología alertaron sobre las consecuencias que la modificación del ecosistema podía generar sobre estas especies y sobre el equilibrio natural del humedal.

El enorme consumo de agua para mantener la plantación

La intervención también implicó un elevado uso de agua para mantener los árboles recién plantados.

Durante 51 días de 2020, la empresa utilizó unos 5.000 litros de agua diarios para regar los ejemplares jóvenes.

El dato adquiere especial relevancia porque la plantación se desarrolló sobre un terreno que originalmente funcionaba como humedal y que había sido modificado mediante la construcción de canales de drenaje.

Bañado La Estrella, Formosa. Foto larutanatural.gob.ar
La construcción de canales modificó el funcionamiento natural del humedal para permitir el desarrollo de la plantación.

Qué condena recibió la empresa

En julio de 2021, el juez Brian Dwyer condenó a Mark Kerr y a Tairawhiti Pharmaceuticals por las intervenciones realizadas en el área protegida.

La sanción incluyó una multa mínima de 28.000 dólares neozelandeses, que en aquel momento equivalían a aproximadamente 16.000 dólares estadounidenses.

Pero la Justicia también ordenó una serie de medidas destinadas a reparar el daño ambiental.

Entre ellas, Kerr debía:

  • Retirar los 200.000 árboles de manuka plantados.
  • Cercar el perímetro del área intervenida.
  • Rellenar los canales construidos para drenar el terreno.
  • Permitir que el humedal tuviera una oportunidad de recuperar sus condiciones naturales.
La sanción incluyó una multa mínima de 28.000 dólares neozelandeses. Foto: NA.

Por qué plantar árboles también puede dañar el ambiente

El caso de Nueva Zelanda muestra que plantar árboles no siempre significa beneficiar al medioambiente.

Los humedales son ecosistemas que dependen de determinadas condiciones de agua, suelo y vegetación. Modificar su funcionamiento natural para instalar una plantación puede afectar el hábitat de numerosas especies y alterar el equilibrio del lugar.

Por eso, la elección del sitio es tan importante como la especie que se pretende plantar. En este caso, el problema no fue únicamente la cantidad de árboles, sino la transformación de un ecosistema protegido para desarrollar una actividad productiva.

La condena de la Justicia neozelandesa buscó no solo sancionar la intervención, sino también revertir parte de las modificaciones realizadas y darle al humedal una posibilidad de recuperación.

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