
Con más de 100 años de historia, el Teatro Maipo es mucho más que una sala teatral. Es uno de los grandes símbolos de la cultura porteña y un escenario que vio pasar a algunas de las figuras más importantes del espectáculo argentino. Ubicado en Esmeralda 443, a pocos metros de la Avenida Corrientes y del Obelisco, forma parte de la identidad misma de Buenos Aires.
Su historia comenzó en 1908, cuando abrió sus puertas bajo el nombre de Teatro Scala. En una ciudad que crecía al ritmo de la inmigración y la modernización, el espacio estaba dedicado al music hall, la varieté y los espectáculos inspirados en la tradición francesa.
Algunos años más tarde pasó a llamarse Teatro Esmeralda y, finalmente, el 14 de agosto de 1922 adoptó el nombre que lo convertiría en leyenda: Teatro Maipo. Fue así como encontró su identidad definitiva: se transformó en la casa de la revista porteña, un género que mezclaba humor, música, baile, actualidad y grandes despliegues escénicos. Con el tiempo, ese protagonismo le valió un apodo que aún conserva: “La Catedral de la Revista”.
Niní Marshall, Pinti y Susana
En sus tablas nacieron y se consolidaron figuras que marcaron distintas épocas del espectáculo nacional. En 1924, una joven Tita Merello dio sus primeros pasos en una de las primeras revistas argentinas presentadas en la sala. Después llegarían nombres como Carlos Gardel, Libertad Lamarque, Niní Marshall, Pepe Arias, Nélida Roca, Nélida Lobato, Tato Bores, Antonio Gasalla, Enrique Pinti, Susana Giménez y Moria Casán, entre muchos otros.

La historia del Maipo también conoció momentos difíciles. Dos incendios, en 1928 y 1943, pusieron en riesgo la continuidad de la sala. Sin embargo, logró reconstruirse y seguir adelante, reafirmando un espíritu de resiliencia que forma parte de su ADN. A lo largo de las décadas atravesó cambios de gestión, crisis económicas y cierres temporarios.
Uno de sus capítulos más importantes llegó en 1994, cuando Lino Patalano impulsó una profunda restauración que le devolvió al edificio su esplendor.
Desde 2019, el teatro está bajo la conducción de Enrique Piñeyro y Carla Calabrese, quienes continúan apostando por una programación que combina tradición y nuevas propuestas.
Pero el Maipo tiene el recuerdo de Lino grabado en sus paredes, ya que en la entrada se instaló un retrato del mítico productor que es saludado en cada función por el público.


Otra de las figuras infaltables al llegar a la sala es el “Negro del Maipo”, el encantador Horacio Cortés que lleva más de 30 años trabajando como el histórico jefe de sala, acomodador y anfitrión principal en la puerta. El es quien recibe a los espectadores con una palabra amable y simpatía, siempre vestido de manera impecable y con una sonrisa.
Fantasmas y los mejores musicales
Declarado Monumento Histórico Nacional, el Maipo sigue siendo un testimonio vivo de la evolución del espectáculo argentino. Un teatro donde conviven la memoria, el presente y también algunas leyendas. Porque, según cuentan artistas y trabajadores de distintas generaciones, aun hoy se perciben misteriosas presencias en los camarines y pasillos.
Historias que alimentan la mística de un escenario que, más de un siglo después de su inauguración, sigue escribiendo nuevas páginas de la cultura argentina.

Los empleados cuentan que las almas de antiguos trabajadores habitan el lugar, manifestándose con ruidos extraños, pasos en pasillos vacíos o telones que se mueven solos. Incluso mencionan a dos: Cáceres, un meticuloso y elegante maquinista de origen chileno que se suicidó en la década del ’30 y se dice que su presencia trae buena suerte a las obras; y Radizzani, un técnico cuya trágica muerte en ese lugar también quedó ligada a la historia del edificio.
Hace 20 años, con la llegada de la productora, directora y actriz Carla Calabrese, también llegaron las grandes producciones teatrales nacionales e internacionales en castellano e inglés.
Títulos como “Sueño en la noche de verano”, “Marco Polo” y “Shrek” fueron de los más populares, así como la multipremiada “Come From Away”, que hicieron que tanto el teatro como la productora The Stage Company alcanzaran proyección internacional, al punto de que llegó a España esta producción argentina y fue premiada en Madrid.
Para el vigésimo aniversario, regresa renovada en estos días una de las primeras obras que dirigió Calabrese: “El curioso incidente del perro a medianoche”, con un gran elenco integrado por Iñaki Aldao, Mela Lenoir, Andrés Bagg, Pablo Sultani, Calabrese, Silvana Tome, Bruno Pedicone, Gabriela Bevacqua, Gabriel Machado, Graciela Pafundi, Pat González Ericcson, Theo Piñeyro, Carlos Simón, Nicolás Sousa, Lali Vidal, Tomas Albertoni y Matías Albizzati.
En una innovadora puesta artística y tecnológica, cuenta la historia de Christopher, un adolescente con una sensibilidad y una visión muy especial del mundo. El es capaz de explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7507 pero le cuesta relacionarse con las personas. Después de enterarse de la misteriosa muerte del perro de su vecina inicia una investigación para encontrar al culpable, la cual lo llevará a descubrir mucho más acerca de sí mismo, de su entorno y de su familia. La obra tiene funciones de jueves a domingo en esta prestigiosa sala.



















