
Florencia Bertotti, quien supo ser Floricienta en la exitosa serie infanto-juvenil de Cris Morena, construyó su hogar junto a Federico Amador y su hijo Romeo, cuyo padre es Guido Kaczca. Formó así un refugio armónico dentro de la ciudad, alejados del ruido, con una estética cuidada que permite un equilibro perfecto con el espíritu cálido de su familia.
Manteniendo la impronta que caracteriza a la pareja, hicieron una fuerte apuesta conceptual por lo simple, natural y esencial. Así, dieron lugar a una vivienda luminosa y contemporánea que responde a criterios emocionales por sobre los criterios estéticos.

El estilo campestre que predomina en la vivienda de los artistas
Desde que encararon la remodelación de su hogar, Flor Bertotti y Federico Amador apostaron por una estética campestre renovada, en la que la luz natural, los materiales nobles y los ambientes acogedores se convierten en los grandes protagonistas. La pareja eligió una base de tonos neutros combinada con detalles coloridos, muebles de líneas simples y elementos decorativos cuidadosamente seleccionados, logrando un equilibrio entre el confort rústico y el diseño contemporáneo.
La cocina es uno de los espacios que mejor refleja esa impronta. Si bien predominan los muebles blancos y las superficies despejadas, la presencia de la madera en distintos detalles aporta la calidez característica de las casas de campo. Los estantes abiertos, las amplias mesadas de mármol y la abundante iluminación natural completan un ambiente funcional y acogedor, donde el estilo campestre se fusiona con toques modernos para crear un espacio ideal para reuniones y momentos compartidos.

La iluminación natural: el gran atractivo en el hogar de los artistas
El living es el espacio más representativo del equilibrio entre lo luminoso y contemporáneo, destacando una vez más la presencia de la luz natural en el hogar. Un amplio sillón en tonos claros, acompañado por almohadones en gamas terrosas y rosadas, una alfombra de inspiración oriental y una mesa de centro de mármol blanco definen la impronta decorativa del ambiente. Las cortinas de lino, junto con la abundante luz natural que se filtra a través del ventanal, aportan calidez y amplitud al lugar.
En uno de los laterales, una guitarra y una bandeja decorada con velas y flores secas completan la escena, reflejando el costado creativo y la esencia personal de Flor.

Por su parte, el dormitorio principal tiene baño en suite y continúa con la línea de diseño del resto de la casa: paredes blancas, ropa de cama con tonos tierra suaves, detalles verdes y una gran lámpara colgante que amplifica la luminosidad del ambiente. Además, las plantas que allí se ubican le dan vida al sector.

La decoración moderna en la casa de Federico Amador y Florencia Bertotti
La propuesta decorativa de la casa también se extiende a los espacios de uso diario, donde predominan las líneas simples y los materiales nobles. El baño refleja una estética contemporánea y sofisticada, con sanitarios de diseño, detalles en blanco combinados con madera y un delicado arreglo floral que aporta frescura y una atmósfera relajante, similar a la de un spa.

Por su parte, el hall de ingreso mantiene la misma armonía visual. Percheros con sombreros y abrigos, un banco de madera y una estantería destinada al calzado conforman un ambiente ordenado y acogedor, donde cada elemento encuentra su lugar dentro de una decoración moderna, funcional y equilibrada.




















