
Para millones de espectadores, Robert De Niro será siempre una de las grandes leyendas de Hollywood. Sin embargo, lejos de los sets de filmación, el actor construyó durante las últimas tres décadas un exitoso negocio internacional que hoy combina gastronomía, hotelería y residencias de lujo bajo una misma marca. Junto al chef Nobuyuki Matsuhisa y al productor Meir Teper, desarrolló uno de los emprendimientos más exitosos nacidos del universo del entretenimiento.
La historia comenzó en Los Ángeles, donde De Niro descubrió la cocina de Matsuhisa. Fascinado por una propuesta que fusionaba técnicas japonesas con influencias latinoamericanas desarrolladas por el chef durante su estadía en Perú, el actor se convirtió en un cliente habitual y durante años insistió para que abriera un restaurante en Nueva York. Finalmente, en 1994, junto a Teper, inauguraron el primer Nobu en TriBeCa (Manhattan).
Cómo nació Nobu, el restaurante que conquistó a Hollywood y a los millonarios del mundo
Aquella apuesta gastronómica rápidamente se transformó en un fenómeno. El restaurante logró captar a celebridades, empresarios y turistas atraídos por una experiencia diferente dentro de la cocina japonesa contemporánea. Entre sus creaciones más reconocidas sobresale el legendario bacalao negro con miso, uno de los platos que ayudó a definir la identidad de la marca y a convertirla en una referencia internacional.

Lo que comenzó como un exclusivo restaurante neoyorquino terminó evolucionando hacia una red global. Con el paso de los años, Nobu abrió establecimientos en distintas ciudades del mundo y consolidó una imagen asociada al lujo, el diseño y la alta gastronomía. La compañía pasó de ser una cadena de restaurantes a convertirse en una marca de lifestyle con presencia en varios continentes.
El negocio millonario de Robert De Niro: de actor de cine a dueño de una cadena internacional de hoteles
La gran transformación llegó en 2013, cuando los socios decidieron trasladar el concepto gastronómico al negocio hotelero. Ese año debutó el primer Nobu Hotel dentro del complejo Caesars Palace de Las Vegas, considerado por la propia compañía como el punto de partida de su división hotelera. La iniciativa nació a partir del éxito que tenían los restaurantes Nobu ubicados dentro de hoteles, una experiencia que llevó a De Niro y sus socios a desarrollar una propuesta de alojamiento propia.

Desde entonces, la expansión fue constante. Los hoteles Nobu adoptaron la misma filosofía que hizo famosa a la marca gastronómica: diseño minimalista de inspiración japonesa, experiencias exclusivas y una fuerte presencia de la cocina creada por Matsuhisa. Actualmente, la compañía reúne decenas de hoteles, restaurantes y proyectos residenciales distribuidos en América, Europa, Asia, África y Medio Oriente.
El nuevo hotel de lujo que abrió en Madrid y confirma la expansión global de Nobu
La más reciente incorporación al mapa internacional llegó con la apertura de Nobu Hotel Madrid, ubicado en el número 26 de la calle Alcalá, una de las zonas más emblemáticas de la capital española. El establecimiento abrió sus puertas el 1 de septiembre de 2026 y cuenta con 50 habitaciones y suites, además de un restaurante Nobu distribuido en tres niveles, lounge, bar y una exclusiva terraza panorámica en la séptima planta.
El proyecto está situado entre Plaza de Cibeles y Puerta del Sol, en pleno centro madrileño, y busca trasladar la experiencia característica de la marca a uno de los mercados más competitivos del turismo de lujo europeo. Según la compañía, el hotel combina minimalismo japonés, diseño contemporáneo y una propuesta gastronómica que continúa siendo el corazón de la experiencia Nobu.

A sus más de 80 años, Robert De Niro sigue siendo una figura central dentro del proyecto que fundó junto a Nobuyuki Matsuhisa y Meir Teper. Lo que nació como una simple admiración por la cocina de un chef terminó convirtiéndose en un negocio internacional que trasciende el mundo del espectáculo.
Mientras continúa sumando hoteles, restaurantes y residencias en diferentes países, Nobu se consolidó como uno de los casos más exitosos de diversificación empresarial protagonizados por una estrella de Hollywood. Y para De Niro, representa quizás uno de sus papeles menos conocidos, pero también uno de los más rentables: el de empresario global del lujo y la hospitalidad.



















