
Un incendio puede dejar a una familia no solo sin vivienda, sino también frente a una disputa con su compañía de seguros. Eso fue lo que ocurrió en Necochea, donde una casa prefabricada quedó completamente destruida por el fuego y la aseguradora rechazó el reclamo al considerar que el inmueble no cumplía con las condiciones previstas en la póliza.
El caso llegó a la Justicia y el Juzgado en lo Civil y Comercial N.º 1 de Necochea falló a favor de los propietarios. La sentencia ordenó una reparación integral que contempla una indemnización de $20 millones, además del costo de reconstrucción de la vivienda, los bienes muebles perdidos, la privación de uso y una multa civil.
El caso de la casa prefabricada que se incendió en Necochea
El hecho ocurrió alrededor de las 19 del 7 de septiembre de 2024, cuando un incendio afectó una propiedad ubicada en Necochea.
Según consta en el expediente judicial, el fuego provocó la destrucción total de la vivienda, que quedó inhabitable. Los propietarios tenían contratado un seguro combinado familiar especial que se encontraba vigente al momento del siniestro.
Tras el incendio, la familia informó lo sucedido a la compañía y solicitó que se activara la cobertura correspondiente. Sin embargo, la respuesta de la aseguradora fue negativa.
Los damnificados decidieron iniciar una demanda para reclamar una reparación que contemplara no solo la reconstrucción del inmueble, sino también los bienes que habían perdido, el tiempo durante el cual no pudieron utilizar la vivienda y las consecuencias derivadas del conflicto con la empresa.

La respuesta del seguro: por qué se negaron a pagar la cobertura
La compañía aseguradora justificó el rechazo del siniestro en las características constructivas de la vivienda.
Según la posición de la empresa, la póliza contemplaba viviendas con paredes de material y techos incombustibles. Al tratarse de una construcción de estructura liviana y predominantemente de madera, sostuvo que el inmueble no reunía las condiciones técnicas establecidas en el contrato.
La familia cuestionó esa interpretación y presentó documentación que acreditaba la contratación del seguro y el pago de las primas. También aportó pruebas sobre la magnitud de los daños provocados por el incendio.
El conflicto central pasó entonces por determinar si la aseguradora podía rechazar la cobertura después de haber emitido la póliza y cobrado las primas sin realizar previamente una inspección del inmueble.

El fallo de la Justicia a favor del propietario afectado: indemnización de 20 millones de pesos
El juzgado finalmente falló a favor de los propietarios y consideró que la compañía debía responder por las consecuencias del incendio.
La sentencia reconoció $20 millones de indemnización, correspondientes a distintos conceptos contemplados en la resolución. Además, ordenó considerar el costo de reconstrucción de la vivienda y el valor de los bienes muebles destruidos, cuyos montos definitivos deberán establecerse durante la etapa de ejecución.
El fallo también reconoció $5 millones por privación de uso, debido al período durante el cual la familia no pudo volver a habitar el inmueble.
A esa suma se agregaron $15 millones por daño moral, mientras que el daño punitivo será cuantificado posteriormente.
Por eso, los $20 millones reconocidos en la sentencia no necesariamente representan el monto total que terminará pagando la aseguradora, ya que la condena incluye otros conceptos cuya cuantificación se realizará en la etapa correspondiente.
Los argumentos judiciales tras la condena a la compañía aseguradora
Uno de los principales argumentos del tribunal estuvo relacionado con la Ley de Defensa del Consumidor y las reglas de interpretación de los contratos.
El juez consideró que, cuando existe una situación de desigualdad entre las partes y una cláusula contractual resulta ambigua, debe interpretarse de la manera más favorable al consumidor.
También cuestionó el accionar de la aseguradora al momento de contratar la cobertura. De acuerdo con el fallo, la empresa tuvo la posibilidad de inspeccionar el inmueble antes de emitir la póliza, pero no lo hizo.
La compañía se habría limitado a tomar como referencia las declaraciones realizadas por los asegurados y, pese a ello, emitió la cobertura y continuó cobrando la prima.
Para el magistrado, esa conducta impedía que la aseguradora utilizara posteriormente las características de la vivienda como argumento para desconocer el riesgo que había aceptado cubrir.
Una pericia de ingeniería civil incorporada durante el proceso determinó que se trataba de una vivienda unifamiliar de una planta, construida con materiales livianos, madera y placas. También confirmó que el incendio había provocado daños críticos en toda la estructura.
El juez entendió que la negativa de la compañía y las demoras posteriores generaron un perjuicio adicional para la familia, especialmente porque se trataba de la pérdida total de su hogar.

Derechos de los asegurados ante la negativa de cobertura en viviendas prefabricadas
El caso también plantea qué ocurre cuando una aseguradora rechaza un siniestro argumentando que la vivienda no reúne determinadas características constructivas.
Uno de los aspectos centrales es revisar las condiciones de la póliza antes de contratar el seguro. Las características del inmueble, los materiales utilizados y las exclusiones de cobertura pueden ser determinantes al momento de evaluar un reclamo.
También es importante conservar la documentación vinculada con la contratación, las pólizas, los comprobantes de pago y las comunicaciones mantenidas con la aseguradora después del siniestro.
Cuando una compañía rechaza una cobertura, el asegurado puede solicitar que explique de manera concreta los motivos de la decisión y revisar si esa negativa se corresponde con las condiciones efectivamente pactadas.
El fallo de Necochea muestra, además, que la Justicia puede analizar no solo el contenido de la póliza, sino también la conducta de la aseguradora al momento de contratar y durante la gestión del siniestro.
En este caso, el tribunal entendió que la empresa no podía desconocer las características de una vivienda que había asegurado y por la cual había cobrado primas sin realizar previamente una inspección.




















