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Los electrodomésticos que deberías desenchufar después de usarlos para evitar riesgos en casa

Aunque parezca inofensivo, dejar algunos electrodomésticos enchufados puede aumentar el consumo eléctrico y generar riesgos en el hogar. Cuáles conviene desconectar.

Cuáles artefactos desenchufar
Cuáles artefactos desenchufar Foto: Canal26.com
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En muchas casas, la cocina queda llena de aparatos enchufados aunque ya no estén en uso. La cafetera lista para la mañana siguiente, la tostadora apoyada en la mesada, la pava eléctrica conectada “por si hace falta” o la freidora de aire esperando la próxima comida parecen detalles menores. Sin embargo, ese gesto cotidiano puede tener más impacto del que parece.

Los organismos especializados en prevención de incendios recomiendan desenchufar los pequeños electrodomésticos cuando no se utilizan, especialmente aquellos que generan calor o tienen componentes eléctricos sensibles. La U.S. Fire Administration aconseja conectar los pequeños aparatos directamente a la pared y desconectarlos cuando no están en uso, mientras que la NFPA indica usar solo un aparato que produzca calor por tomacorriente a la vez.

Además del riesgo eléctrico, hay otro factor que muchas personas pasan por alto: el consumo fantasma. Algunos equipos siguen utilizando energía para mantener luces, pantallas, sensores o sistemas internos activos, incluso cuando parecen apagados. Por eso, incorporar el hábito de desenchufar ciertos aparatos puede ayudar a cuidar la seguridad del hogar y, al mismo tiempo, reducir gastos innecesarios.

Por qué desenchufar algunos electrodomésticos puede marcar la diferencia

No todos los aparatos requieren la misma atención. Una heladera, por ejemplo, está diseñada para permanecer conectada todo el día. Pero otros equipos de uso breve, sobre todo los de cocina, no necesitan quedar enchufados después de cumplir su función.

El punto central está en que muchos de estos dispositivos combinan alta potencia, calor, motores, resistencias o cuchillas, elementos que aumentan el riesgo si ocurre una falla, una subida de tensión o un encendido accidental. También conviene revisar periódicamente los cables, evitar zapatillas sobrecargadas y no usar extensiones para equipos que demandan mucha energía. La USFA advierte que los cables dañados o flojos deben reemplazarse y que no se deben sobrecargar tomacorrientes ni alargues.

Cafetera: práctica, pero no siempre conviene dejarla conectada

La cafetera eléctrica es uno de los aparatos que más suele quedar enchufado durante horas. Algunos modelos tienen reloj digital, luces indicadoras, placas térmicas o sistemas internos que conservan temperatura. Aunque parezca un consumo menor, mantenerla conectada todos los días puede sumar gasto eléctrico.

Cafetera. Foto: Unsplash.
Cafetera. Foto: Unsplash.

También hay un motivo de seguridad: las cafeteras trabajan con agua y calor, una combinación que exige precaución. Si el aparato tiene una falla interna, un cable deteriorado o una activación inesperada, el riesgo aumenta. Lo ideal es desenchufarla apenas termina de usarse, especialmente si queda cerca de repasadores, papeles, madera o cualquier material inflamable.

Tostadora: el pequeño aparato que no conviene subestimar

La tostadora merece especial atención porque trabaja con resistencias expuestas y acumula migas en su interior. Esos restos de pan pueden secarse, quemarse y convertirse en material combustible si el equipo se activa por error o presenta una falla.

Tostadora. Foto: Unsplash.
Tostadora. Foto: Unsplash.

Para reducir riesgos, conviene vaciar la bandeja de migas con frecuencia, no introducir cubiertos u objetos metálicos y desconectarla después de cada uso. También es importante dejarla enfriar antes de guardarla y ubicarla lejos de cortinas, servilletas o envases plásticos.

Pava eléctrica: rápida, potente y mejor desenchufada

La pava eléctrica se volvió indispensable en muchas cocinas por su velocidad para calentar agua. Pero justamente esa rapidez se debe a una resistencia de alta potencia que demanda mucha energía en poco tiempo.

Pava eléctrica. Foto Freepik
El electrodoméstico que siempre se debe desenchufar. Foto Unsplash

Aunque la mayoría de los modelos cuentan con apagado automático, no es recomendable dejarla enchufada de forma permanente. Si se enciende accidentalmente estando vacía, o si falla el sistema de corte, puede sobrecalentarse. Por eso, después de preparar mate, té o café, el mejor hábito es simple: apagar, desenchufar y dejar enfriar.

Freidora de aire: popular, útil y con alta exigencia eléctrica

La freidora de aire ganó lugar en la cocina por su practicidad, pero no deja de ser un electrodoméstico potente. Funciona con resistencias que generan calor y ventiladores internos que distribuyen aire caliente a gran velocidad.

Freidora de aire; cocina; electrodoméstico; gastronomía. Foto: Freepik

Por ese nivel de exigencia, conviene conectarla directamente al tomacorriente y evitar alargues o zapatillas, salvo que el fabricante indique lo contrario y el sistema esté preparado para esa carga. Al terminar de usarla, lo recomendable es esperar a que se enfríe y luego desenchufarla. Esto ayuda a proteger sus circuitos ante posibles subidas de tensión y evita activaciones accidentales.

Licuadora y procesadora: el riesgo no es el calor, sino el encendido accidental

A diferencia de otros equipos de esta lista, la licuadora y la procesadora no suelen generar calor intenso. Sin embargo, tienen otro punto crítico: las cuchillas. Un toque involuntario, un botón sensible o una mala manipulación durante la limpieza puede provocar un accidente.

Los beneficios del licuado de frutos rojos. Foto: Freepik.

La regla más segura es desconectarlas antes de lavar el vaso, retirar alimentos trabados o manipular las piezas internas. También conviene guardarlas fuera del alcance de chicos y mascotas. En este caso, desenchufar no solo ayuda a reducir consumo, sino que evita lesiones por movimientos inesperados del motor.

Qué otros cuidados ayudan a prevenir problemas eléctricos

Además de desenchufar estos aparatos, hay medidas sencillas que pueden mejorar la seguridad del hogar. Es clave no sobrecargar enchufes, no usar cables pelados o flojos, evitar que los cables pasen por debajo de alfombras y reemplazar cualquier aparato que tenga olor a quemado, chispazos o calentamiento anormal.

También conviene revisar que los enchufes calcen firmes. Si un tomacorriente está flojo, se calienta o cambia de color, lo mejor es llamar a un electricista matriculado. La NFPA recomienda consultar a un profesional ante señales como olor a quemado, enchufes calientes, luces que parpadean o disyuntores que saltan con frecuencia.

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