
Una conservadora abandonada en las inmediaciones del Aeroparque Jorge Newbery generó un importante operativo de seguridad luego de que trabajadores encontraran en su interior una víscera cubierta con hielo. Junto al recipiente había un mensaje escrito con marcador negro que hacía referencia a Migraciones y a un supuesto secuestro, lo que despertó preocupación y obligó a activar un procedimiento preventivo.
Con la intervención de efectivos especializados, bomberos y personal sanitario, se inspeccionó la caja térmica. En su interior había una víscera que, inicialmente, generó sospechas sobre la posibilidad de que se tratara de un órgano humano. Sin embargo, los peritajes posteriores determinaron que era un riñón de origen animal.
El episodio terminó además con un hombre detenido y una investigación judicial para determinar las circunstancias en las que fue abandonada la conservadora.

Preocupación en Aeroparque
El operativo comenzó cuando trabajadores detectaron una caja térmica de telgopor abandonada junto a un cantero de Activos Nacionales, en una zona cercana al aeropuerto porteño.
El recipiente llamó especialmente la atención porque este tipo de conservadoras suele utilizarse para transportar medicamentos y otros productos que necesitan mantenerse refrigerados. Además, en la tapa tenía una inscripción realizada con marcador negro y en letras mayúsculas.
El mensaje mencionaba a Migraciones y un supuesto secuestro, por lo que quienes encontraron la caja dieron aviso a las autoridades ante la posibilidad de que pudiera contener un elemento peligroso.
La Policía Federal, bomberos y personal sanitario participaron del operativo para determinar qué había dentro del recipiente y descartar cualquier riesgo para las personas que se encontraban en el lugar.
El peritaje determinó que era un riñón animal
Al abrir la conservadora, los especialistas encontraron una víscera cubierta con hielo. Debido a su apariencia, fue necesario realizar estudios para establecer con precisión su procedencia.
Finalmente, los peritos determinaron que no se trataba de un órgano humano, sino de un riñón animal. El hallazgo permitió descartar una de las principales hipótesis que habían generado preocupación durante los primeros momentos del procedimiento.
Sin embargo, la inscripción que acompañaba al recipiente y el hecho de que hubiera sido abandonado en las inmediaciones de Aeroparque derivaron en una investigación judicial.
Las cámaras de seguridad permitieron identificar al sospechoso
Los investigadores recurrieron a las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir lo ocurrido. Las imágenes permitieron observar el recorrido de la persona que había llegado hasta el lugar con la conservadora y posteriormente se había retirado.
De esta manera, los investigadores lograron identificar a un comerciante de 46 años, quien posteriormente fue localizado.
Durante la investigación, el hombre explicó que había comprado el riñón en un supermercado y que lo había colocado dentro de la conservadora con hielo. Según su declaración, pretendía utilizarlo para realizar una broma a una amiga abogada de Balcarce.
El comerciante sostuvo que buscaba sorprenderla y que la idea estaba relacionada con una situación ocurrida durante unas vacaciones en Punta Cana. Sin embargo, el mensaje que dejó junto a la conservadora provocó una respuesta policial que terminó involucrando a distintas fuerzas de seguridad.
Cómo seguirá la causa
La causa quedó en manos del juez Marcelo Martínez De Giorgi, quien dispuso que el hombre continuara en libertad mientras avanza la investigación.

Como parte de las medidas judiciales, se estableció además un embargo de $8 millones, destinado a responder por los gastos ocasionados por el operativo.
Así, lo que comenzó como una supuesta amenaza en las inmediaciones de uno de los principales aeropuertos de Buenos Aires terminó siendo una insólita broma con un riñón animal, aunque sus consecuencias derivaron en una causa judicial y un importante despliegue de seguridad.


















