
Cada paso lleva una promesa, un agradecimiento o un pedido. Durante el sábado 3 y el domingo 4 de octubre de 2026, miles de personas volverán a caminar hacia la Basílica de Nuestra Señora de Luján para participar de la 52ª Peregrinación Juvenil a Pie.
Bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, la nueva edición buscará recuperar el valor del encuentro, la fraternidad y la unión. Para recibir a los caminantes, el Santuario preparó un cronograma especial de misas, momentos de oración y transmisiones en vivo.
Peregrinación a Luján 2026: todos los horarios de las misas
El recorrido tradicional une el Santuario de San Cayetano, en Liniers, con la Basílica de Luján. En total, los peregrinos atraviesan aproximadamente 60 kilómetros por diferentes localidades del oeste bonaerense.
El sábado 3 de octubre, las primeras misas dentro de la Basílica serán a las 7, 8 y 9.30. Luego, habrá celebraciones en la Plaza General Belgrano a las 11 y 13.
Por la tarde y la noche, las ceremonias se realizarán a las 17, 18, 19, 20, 20.30, 21, 21.30, 22, 22.30, 23 y 23.30. Algunas tendrán lugar dentro del templo y otras, al aire libre.
El domingo 4 de octubre habrá misas a la 1, 2.30, 4 y 5.30. La esperada misa central comenzará a las 7. Más tarde, se retomarán los horarios habituales: 9.30, 11, 13, 15, 17 y 19.
La transmisión oficial comenzará el sábado a las 15, desde la Plaza General Belgrano, a través del canal de YouTube del Santuario de Luján.
Una peregrinación que nació en uno de los momentos más difíciles del país
La primera Peregrinación Juvenil a Luján se realizó el 25 de octubre de 1975, durante una etapa marcada por la violencia política y la incertidumbre social.
Aquel día, alrededor de 30.000 jóvenes salieron desde Liniers con el lema “La juventud peregrina a Luján por la Patria”. Los organizadores esperaban entre 2.500 y 3.000 participantes, pero la convocatoria superó ampliamente todas las expectativas.

La iniciativa fue impulsada por sacerdotes y jóvenes relacionados con la religiosidad popular. Entre ellos estuvieron Rafael Tello, Raúl Rossi, Joaquín Sucunza y Ricardo Larken, quienes buscaban ofrecer un espacio de encuentro para una juventud atravesada por las divisiones de la época.
La organización fue sencilla. Una vieja camioneta conocida como “la Titina” transportaba los elementos esenciales, mientras vecinos y comunidades religiosas ofrecían agua, alimentos y asistencia durante el trayecto. Sin saberlo, aquellos jóvenes estaban dando origen a una de las manifestaciones religiosas más importantes del país.
El antecedente obrero de la caminata a Luján
La tradición de llegar caminando hasta el Santuario es anterior a 1975. En 1893, el sacerdote alemán Federico Grote, fundador de los Círculos Católicos de Obreros, encabezó una peregrinación desde el barrio de Flores.
La primera marcha reunió a unos 400 hombres y, con el paso de los años, llegó a convocar aproximadamente a 3.000 personas. A comienzos del siglo XX también se creó la Sociedad de Peregrinos a Pie a Luján, encargada de organizar la caminata anual.
El milagro de la carreta que dio origen a la devoción
La historia religiosa de Luján se remonta a 1630, cuando el hacendado portugués Antonio Farías de Sá encargó desde Brasil una imagen de la Inmaculada Concepción para colocarla en una capilla de su propiedad.
Desde Pernambuco enviaron dos imágenes. Después de llegar al puerto de Buenos Aires, ambas fueron trasladadas en una carreta que debía continuar hacia el norte. Sin embargo, cerca del río Luján, en un paraje conocido como “Árbol Solo”, los bueyes quedaron inmóviles.
Los viajeros comenzaron a bajar la carga. Según la tradición, cuando retiraron la caja que contenía la imagen de la Inmaculada Concepción, la carreta volvió a moverse. El episodio fue interpretado como una señal de que la Virgen deseaba permanecer en ese lugar.
La pequeña imagen fue trasladada a la estancia de la familia Rosendo, donde comenzó a ser venerada. Allí tuvo un papel fundamental el Negro Manuel, considerado su primer custodio y una figura inseparable del nacimiento de la devoción.
Una tradición que atraviesa generaciones
La imagen original de la Virgen mide aproximadamente 38 centímetros y fue realizada en terracota. A su alrededor se construyeron diferentes capillas hasta llegar a la actual Basílica de Nuestra Señora de Luján.
Casi cuatro siglos después de la historia de la carreta y más de medio siglo después de la primera marcha juvenil, Luján continúa recibiendo pedidos, agradecimientos y promesas.
La peregrinación demuestra que su verdadera dimensión no se encuentra solamente en la distancia recorrida. Está en los peregrinos que se ayudan frente al cansancio, en las familias que ofrecen agua a la vera del camino y en las miles de historias que avanzan hacia una misma meta: llegar a la Casa de la Virgen.



















