
Jada C. sufrió un accidente laboral mientras atendía el último vuelo de la noche en el aeropuerto regional de Mobile, Alabama, Estados Unidos, el 25 de octubre de 2018. Tras denunciar la lesión y reclamar una compensación, fue despedida el 7 de enero de 2019. Un jurado determinó que había sufrido una represalia y le otorgó US$675.000. El 16 de octubre de 2026, la Corte Suprema de Alabama confirmó la responsabilidad de su empleadora por cinco votos contra cuatro, aunque dejó pendiente la revisión del monto.
Cómo fue el accidente que terminó con el despido de Jada C.
La trabajadora resbaló en una escalera y se lesionó un hombro. Según su testimonio judicial, cuando informó lo ocurrido, una supervisora le advirtió que la última persona que había denunciado un accidente laboral ya no trabajaba allí. La supervisora negó haber realizado ese comentario.
El médico le indicó reposo durante varias semanas y le prohibió levantar objetos de más de 4,5 kilos. Sin embargo, sus tareas habituales exigían manipular cargas de al menos 23 kilos.

Cuando regresó al trabajo, el 21 de noviembre de 2018, aseguró que el trato de su gerente había cambiado y que no recibía toda la asistencia necesaria.
El 3 de diciembre, volvió a reclamar ayuda para realizar sus tareas. Según declaró, la gerente le preguntó si todavía quería permanecer en el puesto y, cuando respondió que sí, le advirtió que encontraría la manera de despedirla, según declaró.
Por qué la acusaron de falsificar un certificado médico
El conflicto se concentró en dos versiones de un certificado médico. Una contenía restricciones generadas por computadora, mientras que otra incorporaba marcas manuscritas que agregaban una prohibición de empujar o tirar de objetos.
La empleadora sostuvo que C. había presentado el documento adulterado. Ella negó haberlo modificado y declaró que la copia cuestionada no era la que había entregado.
El 28 de diciembre de 2018 fue suspendida mientras se investigaba la documentación. El 7 de enero de 2019 recibió una carta de despido por presunta falsificación.
Durante el juicio surgió una contradicción decisiva: la empresa sostuvo que Recursos Humanos había decidido despedirla, pero la carta estaba firmada únicamente por su gerente. Además, una respuesta de la propia compañía durante el proceso identificaba a esa supervisora como responsable de la desvinculación.
La mayoría de la Corte consideró que existían pruebas suficientes para sostener la conclusión del jurado, incluida la posibilidad de que la gerente hubiera utilizado el certificado alterado como pretexto para despedirla.
Qué decidió la Corte Suprema sobre los US$675.000 y qué falta resolver
- El jurado concedió a C. US$250.000 por daño moral y US$425.000 en daños punitivos, una suma total de US$675.000.
- La Corte Suprema de Alabama confirmó la responsabilidad de la empleadora por despido en represalia, una conducta prohibida por la legislación estatal cuando se produce exclusivamente como consecuencia de un reclamo de compensación laboral.
- Los cuatro jueces que votaron en contra consideraron que las pruebas no justificaban mantener el veredicto y cuestionaron que la acusación de falsificación constituyera un pretexto.
- Sin embargo, la indemnización todavía no está definitivamente confirmada. La Corte ordenó al tribunal de primera instancia explicar por escrito por qué había rechazado el pedido de reducir los montos.
- Según la sentencia, esa respuesta debe presentarse dentro de los 28 días posteriores al 16 de octubre de 2026, plazo que vence el 13 de noviembre. La revisión permitirá determinar si corresponde mantener las cantidades concedidas por el jurado.













