El colegio del que pocos hablan en la historia argentina: lo fundó Urquiza en 1849 y tuvo a tres presidentes como alumnos

Fundado por Justo José de Urquiza en 1849, el Colegio del Uruguay fue una institución clave en la educación argentina: laico, gratuito y cuna de tres presidentes nacionales.

Fundado por Justo José de Urquiza en 1849
Fundado por Justo José de Urquiza en 1849 Foto: Agencia de Noticias
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En la historia argentina hay instituciones que quedaron grabadas en manuales, discursos y monumentos. Pero también existen otras que, pese a haber sido decisivas para el país, no siempre reciben el lugar que merecen. Una de ellas es el Colegio del Uruguay, una escuela histórica ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, que fue fundada el 28 de julio de 1849 por Justo José de Urquiza y que se convirtió en un verdadero semillero de dirigentes, intelectuales y figuras centrales de la vida pública nacional.

Su importancia no se limita a la antigüedad ni al prestigio de sus aulas: fue considerado el primer colegio laico y gratuito del país, un dato fundamental para entender por qué su creación representó una ruptura educativa en pleno siglo XIX, cuando la formación de las élites y el acceso al conocimiento todavía estaban atravesados por fuertes desigualdades sociales, territoriales y religiosas.

El Colegio del Uruguay, una institución histórica que fundó Urquiza y revolucionó el sistema educativo

El Colegio del Uruguay nació por iniciativa de Justo José de Urquiza, cuando todavía era gobernador de Entre Ríos y antes de convertirse en una figura clave de la Confederación Argentina. La fecha tradicional de fundación es el 28 de julio de 1849, día en que comenzó a funcionar bajo la dirección del español Lorenzo Jordana, considerado su primer director.

Colegio del Uruguay, Entre Ríos
Colegio del Uruguay, Entre Ríos

La apuesta de Urquiza no era menor: buscaba crear una institución capaz de formar a jóvenes no solo de Entre Ríos, sino también de otras provincias y países vecinos. En ese sentido, el colegio tuvo una ambición que excedía lo estrictamente local: pretendía ser un centro educativo de referencia para una Argentina que estaba en pleno proceso de organización política e institucional.

Uno de los aspectos más llamativos de su historia es que Urquiza proyectó un edificio de grandes dimensiones, pensado casi como una institución universitaria. La piedra fundamental fue colocada el 14 de octubre de 1849, y el diseño estuvo a cargo del arquitecto Pedro Renom. Según los registros históricos, el edificio fue pensado para alojar a cientos de jóvenes y ofrecer educación, comida y ropa a estudiantes pobres.

Quiénes fueron los tres presidentes argentinos que se formaron en este colegio histórico

El dato que más sorprende a muchos es que por las aulas del Colegio del Uruguay pasaron tres presidentes argentinos: Julio Argentino Roca, Victorino de la Plaza y Arturo Frondizi. Los tres pertenecieron a épocas muy diferentes, pero sus trayectorias muestran el peso que tuvo esta institución en la formación de dirigentes nacionales.

Presidentes que estudiaron en el Colegio del Uruguay, Entre Ríos
Presidentes que estudiaron en el Colegio del Uruguay, Entre Ríos

Julio Argentino Roca, quien fue presidente en dos períodos, es uno de los nombres más asociados a la historia política del país. En su juventud estudió en el Colegio del Uruguay y, según registros vinculados a la institución, también cursó formación militar durante la etapa en la que se creó una sección específica para jóvenes que aspiraban a la carrera de las armas.

También pasó por allí Victorino de la Plaza, presidente entre 1914 y 1916, y Arturo Frondizi, quien gobernó la Argentina entre 1958 y 1962. La lista de egresados ilustres se completa con figuras como Eduardo Wilde, Olegario Víctor Andrade, Onésimo Leguizamón, Antonio Sagarna, Teresa Ratto, Domingo Liotta y otros protagonistas de la política, la literatura, la ciencia, el derecho y la medicina.

De qué manera el colegio fundado en 1849 revolucionó la educación argentina

La revolución educativa del Colegio del Uruguay estuvo marcada por varios factores. El primero fue su carácter laico y gratuito, algo excepcional para la época. En un contexto en el que la educación estaba fuertemente influenciada por instituciones religiosas y no siempre era accesible para todos, la propuesta impulsada por Urquiza abrió una puerta distinta: la de una formación pública, moderna y orientada a construir ciudadanía.

Otro punto clave fue su etapa de esplendor bajo el rectorado de Alberto Larroque, iniciado en 1854. Durante ese período, recordado como la“Edad de Oro” del colegio, la institución alcanzó un enorme prestigio y recibió estudiantes de distintos puntos de la Argentina y de países limítrofes.

La formación incluía disciplinas humanísticas, científicas y jurídicas. Bajo la gestión de Larroque se reforzaron materias como latín, filosofía, matemáticas, francés, inglés, historia, retórica y economía política, además de impulsarse cursos de jurisprudencia y una sección militar. Esa combinación de saberes convirtió al colegio en una institución avanzada para su tiempo.

Los secretos del colegio cuna de tres presidentes argentinos fundado por Urquiza

Detrás de su fachada histórica, el Colegio del Uruguay guarda episodios poco conocidos. Su edificio no solo fue un espacio de enseñanza: también tuvo protagonismo en momentos políticos decisivos. Durante el Pronunciamiento de Urquiza contra Juan Manuel de Rosas, en 1851, la vida institucional del colegio estuvo ligada al clima político de Concepción del Uruguay, ciudad central en aquel proceso.

Colegio del Uruguay, Entre Ríos
Colegio del Uruguay, Entre Ríos

Otro hecho singular ocurrió durante los conflictos de 1852, cuando el edificio y sus alrededores formaron parte de la defensa de la ciudad ante una invasión que buscaba alterar el proceso político que desembocaría en la organización constitucional del país. Según reconstrucciones históricas, estudiantes, profesores y empleados llegaron a participar de la defensa local.

Con el paso del tiempo, el colegio siguió acumulando reconocimientos. Su edificio fue habilitado en el siglo XIX y en 1942 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Además, en 1999, con motivo de su 150° aniversario, se habilitó el Museo Histórico del Colegio, lo que reforzó su lugar como patrimonio educativo y cultural argentino.

Hoy, el Colegio del Uruguay no es solo una institución educativa antigua: es un símbolo de una Argentina que apostó por formar dirigentes, abrir el acceso al conocimiento y construir una identidad nacional desde las aulas. Fundado por Urquiza, cuna de presidentes y protagonista de una época decisiva, su historia demuestra que algunos edificios escolares también pueden ser capítulos vivos de la historia argentina.