
La vida del capitán Peter Heywood parece construida con los elementos de una novela de aventuras: mares desconocidos, una rebelión a bordo, una prisión flotante, una sentencia de muerte, un indulto real y una inesperada relación con el Libertador de América. Sin embargo, cada uno de esos episodios formó parte de una trayectoria real que unió al océano Pacífico con Buenos Aires y, más tarde, con el exilio europeo de José de San Martín.
El motín del HMS Bounty y el milagroso indulto real a Peter Heywood
Heywood nació en 1772 en la Isla de Man e ingresó muy joven en la Marina Real británica. Tenía solamente 15 años cuando embarcó en el HMS Bounty, una nave enviada al Pacífico para transportar plantas del árbol del pan.
El 28 de abril de 1789, un grupo encabezado por Fletcher Christian se rebeló contra el comandante William Bligh. El capitán y 18 hombres leales fueron abandonados en una pequeña embarcación, mientras Heywood permaneció a bordo del Bounty.

El joven sostuvo que se encontraba dormido cuando comenzó el levantamiento y que no había participado en la conspiración. Tiempo después se quedó en Tahití, donde fue capturado por el HMS Pandora y encerrado junto con otros prisioneros en una pequeña celda instalada sobre la cubierta.
Durante el regreso, el Pandora naufragó en la Gran Barrera de Coral. Heywood sobrevivió, pero en septiembre de 1792 fue juzgado y condenado a morir en la horca.
El tribunal, sin embargo, recomendó clemencia. Gracias a esa solicitud y a las gestiones realizadas por su hermana Nessy y sus contactos navales, recibió el perdón del rey Jorge III. El indulto le permitió recuperar su libertad y regresar a la Marina.
El arribo del HMS Nereus a Buenos Aires en 1812 y el cruce con San Martín
Dos décadas después, Heywood ya era un capitán experimentado. En 1812 llegó a Buenos Aires al mando del HMS Nereus, enviado por el Gobierno británico para observar la situación política del Río de la Plata.
No era la primera vez que visitaba la región. En 1807 había participado de la expedición británica que terminó con la fallida segunda invasión inglesa. También había regresado en 1810 para intervenir en asuntos diplomáticos y comerciales.

En octubre de 1812 conoció a José de San Martín, quien había llegado desde Europa pocos meses antes y comenzaba a organizar el Regimiento de Granaderos a Caballo. Una carta escrita por Heywood a Lord Melville en febrero de 1813 menciona expresamente a San Martín y a Carlos de Alvear, una prueba documental de aquel contacto.
De la condena a la horca a capitán distinguido: la trayectoria de Heywood
Luego de recibir el indulto, Heywood desarrolló una destacada carrera naval. Participó en importantes operaciones militares, fue promovido a teniente y en 1803 alcanzó el grado de capitán.
Además, se convirtió en un reconocido especialista en hidrografía y elaboración de cartas náuticas. Realizó relevamientos en las costas de India, Ceilán y el Río de la Plata.
Durante sus viajes a la región rioplatense, el equipo del Nereus estudió canales, fondos y zonas de fondeo. Sus mapas ofrecieron información valiosa para navegar desde el cabo Santa María hasta Buenos Aires.
La estadía de Mercedes San Martín en Gran Bretaña y la protección de los Heywood
La relación entre Heywood y San Martín adquirió una dimensión personal en 1824. Ese año, el Libertador viajó a Europa acompañado por su única hija, Mercedes Tomasa de San Martín.
Una de las mayores preocupaciones del general era garantizarle una buena educación. Mercedes fue inscripta en un establecimiento de Hampstead, en las afueras de Londres, y la familia Heywood se transformó en una importante red de protección para la niña.

La esposa del capitán, Frances Simpson, también conocida como Frances Joliffe Heywood, asumió un papel maternal. La acompañó, la cuidó y la ayudó a adaptarse a un país desconocido, con otro idioma y costumbres diferentes.
El afecto fue tan profundo que Frances sería recordada como “la otra madre” de Merceditas. La relación entre ambas continuó durante décadas, incluso después de que la hija del Libertador abandonara Gran Bretaña.
La alianza diplomática y personal entre el Libertador de América y el marino inglés
El vínculo entre ambos hombres comenzó en un escenario marcado por la diplomacia. Heywood informaba a Londres sobre la revolución rioplatense, mientras San Martín preparaba su estrategia para liberar Chile y Perú.
Con el tiempo, aquella relación se convirtió en una amistad basada en la confianza. Cuando el Libertador llegó a Europa, encontró en los Heywood algo mucho más valioso que un contacto político: un hogar dispuesto a cuidar a su hija.
Peter Heywood murió en Londres en febrero de 1831. Su vida quedó marcada por una sucesión extraordinaria de acontecimientos: fue amotinado, prisionero, náufrago, condenado, indultado, capitán e hidrógrafo. Para la historia argentina, además, fue el marino inglés que conoció a San Martín y cuya familia protegió a Merceditas durante una etapa decisiva de su vida.


















