
La tarde del 29 de diciembre de 2023, la tranquilidad de la estancia Los Pinos, ubicada en el partido bonaerense de Chascomús, quedó atravesada por una escena brutal. Tres integrantes de una familia fueron asesinados en diferentes sectores del establecimiento rural.
Las víctimas fueron Diego Reddy, de 44 años; María Eugenia Suárez, de 47; e Ignacio Reddy, de 12. Por los crímenes fue detenido Francisco Reddy, hijo de Diego y miembro de la Policía Bonaerense, quien se encontraba bajo licencia médica.
Según la reconstrucción de la Fiscalía, los homicidios ocurrieron entre las 18 y las 19.30. El atacante se habría desplazado por la casa, un galpón y un terreno ubicado a varios metros.
María Eugenia Suárez, la primera víctima
De acuerdo con la acusación, María Eugenia habría sido atacada dentro de la cocina. La mujer recibió un disparo por la espalda efectuado a corta distancia.
Para los investigadores, habría sido sorprendida sin posibilidad de defenderse. Su cuerpo quedó dentro de la propiedad, pero la secuencia criminal no terminó allí.
El agresor habría abandonado la vivienda y caminado hacia otro sector de la estancia, donde se encontraba el menor de la familia.
El crimen de Ignacio Reddy en el galpón
A unos 60 metros de la casa estaba Ignacio Reddy, de 12 años. Según la reconstrucción incorporada al juicio, el chico recibió un disparo en el abdomen y luego sufrió varios golpes en la cabeza.
La violencia de las lesiones convirtió su muerte en uno de los momentos más estremecedores de la secuencia. Después del ataque, el responsable habría continuado su recorrido por el campo.
Diego Reddy fue encontrado dos días después
El tercer ataque habría ocurrido a unos 200 metros del galpón. Allí estaba Diego Reddy, padre del acusado, quien recibió dos disparos: uno en un brazo y otro en la cabeza.

Sin embargo, su cuerpo no fue encontrado inmediatamente. En las primeras horas, los investigadores llegaron a considerar que Diego podía haber asesinado a su pareja y a su hijo antes de escapar.
Esa hipótesis se derrumbó el 31 de diciembre, cuando un rastrillaje permitió encontrar su cuerpo en un terreno lindante. Diego no estaba prófugo: era la tercera víctima del crimen.
El arma encontrada y las sospechas contra Francisco Reddy
La investigación cambió de rumbo y las sospechas se concentraron en Francisco Reddy, quien fue detenido el 1° de enero de 2024.
Durante la inspección de una camioneta Chevrolet S10, los investigadores encontraron una carabina calibre .22. En los lugares donde fueron atacadas las víctimas también habían sido levantadas vainas servidas.
La Fiscalía sostuvo que las pericias permitieron vincular los proyectiles con el arma secuestrada. Además, un análisis habría detectado rastros compatibles con residuos de pólvora en las manos y los brazos del acusado.
Una disputa familiar detrás del triple crimen
Uno de los posibles móviles investigados fue un conflicto económico. Según la hipótesis fiscal, Francisco habría vendido sin autorización 20 vacas pertenecientes a su padre por cerca de 3,4 millones de pesos.

La acusación consideró que esa operación había profundizado los problemas familiares. También sostuvo que, después de los asesinatos, el acusado habría intentado desviar la investigación mediante una supuesta historia de secuestro.
Francisco habría pedido a un amigo policía que lo llamara utilizando otra voz y reclamara dinero por la liberación de Diego. Para la Fiscalía, esa llamada buscaba explicar la desaparición del hombre, cuyo cuerpo todavía no había sido localizado.
La defensa cuestionó la investigación
La defensa rechazó la reconstrucción presentada por la Fiscalía y aseguró que no existían pruebas suficientes para responsabilizar al acusado por las tres muertes.
Entre sus argumentos mencionó una huella digital que no habría sido identificada dentro de la camioneta familiar y registros telefónicos que podrían ubicar a otra persona cerca de la estancia.
Por eso, solicitó la absolución y planteó que la investigación había sido incompleta. La acusación, en cambio, pidió prisión perpetua y sostuvo que el arma, las pericias y los movimientos reconstruidos permitían atribuirle los homicidios.
El veredicto por el triple crimen de Chascomús
El caso llegó al Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Dolores. Los jueces debían resolver si las pruebas eran suficientes para considerar culpable a Francisco Reddy o si las dudas expuestas por la defensa impedían condenarlo.
El expediente reconstruyó una secuencia que conmocionó a Chascomús y que explicó la condena a perpetua del único acusado: tres víctimas asesinadas en distintos sectores de una estancia, un arma encontrada en una camioneta y un conflicto familiar que habría terminado de la peor manera.



















