comscore

Abrió en 1915 como almacén con despacho de bebidas y conservó su arquitectura original: hoy es un bodegón con milongas y platos abundantes

En una esquina histórica de La Boca sobrevive un bar que nació entre inmigrantes, marineros y trabajadores portuarios. Más de un siglo después, conserva buena parte de su identidad, ofrece clásicos de la cocina porteña y funciona como espacio cultural.

Bar Portuario en La Boca
El bodegón porteño que abrió sus puertas en 1915 Foto: Instagram @baresnotables.buenosaires
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

Hay rincones de Buenos Aires donde el pasado permanece en una barra de madera, en el sonido de los cubiertos y en las conversaciones después del café. Uno de ellos es Bar Portuario, un bodegón ubicado en la esquina de Pinzón y Caboto, en el barrio de La Boca.

El establecimiento abrió sus puertas en 1915, cuando la zona todavía estaba marcada por el movimiento del puerto, la llegada de inmigrantes europeos y la actividad de marineros, obreros y comerciantes. Inicialmente funcionó como un almacén con despacho de bebidas, una clase de negocio que era también un importante punto de encuentro para los vecinos.

El almacén de 1915 que nació cerca del puerto

Bar Portuario fue inaugurado en 1915 como un almacén con despacho de bebidas. Desde sus primeros años, la esquina se convirtió en un lugar frecuentado por trabajadores y vecinos de La Boca, en una época en la que los cafés, las pulperías urbanas y los bodegones eran parte fundamental de la vida cotidiana.

Bar Portuario en La Boca
Platos abundantes y cocina tradicional en La Boca Foto: Instagram @baresnotables.buenosaires

La ubicación no era casual. La Boca se había desarrollado alrededor del antiguo puerto natural del Riachuelo, donde se concentraban depósitos, barracas y actividades relacionadas con la carga y descarga de mercaderías. Hacia fines del siglo XIX, la inmigración genovesa ya había transformado profundamente el paisaje social y cultural del barrio.

En aquel universo de conventillos, talleres, embarcaciones y calles transitadas por trabajadores, el bar ofrecía algo más que bebidas. Era un refugio para descansar, encontrarse con conocidos, intercambiar noticias y recuperar fuerzas antes de regresar a las tareas del puerto.

Una barra construida por manos boquenses

En el interior se destacan las mesas y sillas de madera, además de una gran barra fabricada por un carpintero de La Boca que también construía barcos y obras artesanales.

Ese detalle conecta al bodegón con los antiguos oficios navales del barrio. No se trata de una decoración diseñada para parecer antigua: los materiales y el mobiliario envejecieron junto con el lugar.

Bar Portuario en La Boca
La barra original conserva más de un siglo de historia Foto: Instagram @baresnotables.buenosaires

Actualmente, su propuesta mantiene el espíritu de los clásicos bodegones porteños. La carta incluye pescados, mariscos, pizzas, empanadas, tortillas, milanesas y carnes, con preparaciones sencillas y porciones abundantes.

El bar que también se transformó en espacio cultural

Bar Portuario no quedó detenido en 1915. Además de conservar su historia gastronómica, se transformó en un espacio cultural independiente donde se desarrollan milongas, encuentros de tango y folklore, ciclos de cine, funciones teatrales y exposiciones de pinturas, murales y fotografías.

Esta dimensión cultural recupera una antigua función de los bares porteños: ser lugares de conversación, expresión artística y encuentro comunitario. En Buenos Aires, numerosos cafés y bodegones estuvieron relacionados con músicos, escritores, pintores, actores y dirigentes sociales. Bar Portuario continúa esa tradición desde una esquina profundamente ligada con la identidad popular del sur de la Ciudad.

El establecimiento también integra el circuito de Bares Notables de Buenos Aires, una categoría destinada a reconocer espacios que poseen valor histórico, arquitectónico, cultural o barrial.

Una esquina para descubrir la historia de La Boca

A diferencia de los sectores más turísticos del barrio, la esquina de Pinzón y Caboto conserva un ritmo cotidiano. Allí, lejos de las postales más conocidas de Caminito, aparece una Boca relacionada con el trabajo portuario, la inmigración, los oficios y la vida comunitaria.

El bodegón está ubicado en Pinzón 102, esquina Caboto. De acuerdo con la información oficial de turismo de la Ciudad, abre los domingos y lunes al mediodía, mientras que de martes a sábados funciona al mediodía y por la noche. Los horarios pueden modificarse, por lo que es recomendable verificarlos antes de asistir.

Más de cien años después de su apertura, Bar Portuario continúa siendo mucho más que un lugar para comer. Es un fragmento de aquella Buenos Aires forjada junto al Riachuelo, cuando los barcos, los inmigrantes y los trabajadores marcaban el pulso de La Boca.

Entrar en su salón es sentarse frente a una parte de la historia porteña. Una historia que todavía se sirve en platos abundantes, se escucha en una noche de tango y permanece guardada detrás de una barra construida por manos boquenses.

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.