
Antes de convertirse en uno de los protagonistas de la Reconquista de Buenos Aires, Santiago de Liniers estuvo vinculado con una fortificación estratégica construida frente a las aguas del Río de la Plata. Se trata del Fuerte de Barragán, un antiguo bastión ubicado en la actual ciudad bonaerense de Ensenada que fue escenario de invasiones, desembarcos militares y episodios decisivos para la historia argentina.
La fortificación tenía una batería compuesta por ocho cañones, almacenes, dependencias para la tropa y garitas destinadas a los centinelas. Su posición permitía vigilar uno de los mejores puertos naturales de la costa occidental del Río de la Plata, situado a pocos kilómetros de la actual ciudad de La Plata.
Desde ese lugar, en junio de 1806, una unidad dirigida por Santiago de Liniers abrió fuego contra los barcos británicos que intentaban aproximarse a la costa. La resistencia obligó a las fuerzas invasoras a buscar otro punto para desembarcar y convirtió al fuerte en uno de los primeros escenarios de las Invasiones Inglesas.
El fuerte desde el que Liniers enfrentó a los ingleses
La fortificación definitiva fue reconstruida en 1801, por orden del virrey Gabriel de Avilés. Contaba con una muralla de mampostería, dos garitas, almacenes, habitaciones para la tropa y una batería de ocho cañones.

Su episodio más recordado ocurrió en junio de 1806. Cuando la expedición británica comandada por William Carr Beresford se aproximó a la costa, una unidad bajo el mando de Santiago de Liniers abrió fuego desde el fuerte.
La resistencia dificultó el avance de los buques y obligó a los británicos a buscar otro lugar para descender. Finalmente, cerca de 1.600 soldados desembarcaron en Quilmes y comenzaron su marcha hacia Buenos Aires.
La victoria que convirtió a Liniers en una figura histórica
Aunque los ingleses consiguieron ocupar Buenos Aires, diferentes grupos comenzaron a organizar la resistencia. Liniers reunió tropas en Montevideo, cruzó el Río de la Plata y avanzó hacia la ciudad.

Durante el recorrido se incorporaron numerosos voluntarios. La fuerza creció hasta alcanzar aproximadamente 4.000 combatientes, que enfrentaron a los invasores en las calles porteñas.
El 12 de agosto de 1806, las tropas británicas se rindieron y Buenos Aires fue recuperada. La victoria convirtió a Liniers en uno de los personajes más reconocidos del Virreinato y demostró la capacidad militar de las milicias locales.
Cómo es el histórico Fuerte de Barragán en la actualidad
Una parte de la construcción original sobrevivió al paso del tiempo. El complejo fue restaurado en 1911 y posteriormente declarado Monumento Histórico Nacional mediante el Decreto 120.411 de 1942. Actualmente funciona como museo y permite conocer los restos de la batería, las garitas, los muros y diferentes objetos relacionados con la historia militar de la región.

El Fuerte de Barragán se encuentra en la ciudad de Ensenada, en la provincia de Buenos Aires, sobre el Camino Almirante Brown. Aunque no posee la fama de otros edificios coloniales, sus paredes recuerdan un momento en el que el futuro de Buenos Aires dependió de unos pocos cañones colocados frente al río.
Entre desembarcos, expediciones y batallas, el viejo bastión conserva una historia de más de dos siglos. Allí, antes de la Revolución de Mayo y de la declaración de la Independencia, comenzó a tomar forma una resistencia local que modificaría para siempre el equilibrio político y militar del Río de la Plata.

















