El rial iraní, en uno de los momentos más críticos de su historia.
El rial iraní, en uno de los momentos más críticos de su historia. Foto: X/@JoopSoesan

Este miércoles el rial marcó un nuevo mínimo histórico respecto al dólar, en medio de la tregua que Irán mantiene con Estados Unidos en la guerra en Medio Oriente.

La moneda iraní llegó a cotizarse a 1.800.000 por dólar, lo que equivale a su valor histórico más bajo en el mercado libre, según detallaron casas de cambio consultadas.

Este dato representa una caída del 13,35% frente al cambio del día anterior -el martes 28 de abril- y un 15% si se lo vincula al lunes 27.

Este miércoles, el cambio oficial del banco central se situó en 1.248.766 riales por dólar.

La fuerte depreciación del rial iraní. Foto: X/@TheRoses2022

La agencia ISNA explicó la depreciación de la moneda iraní por un incremento en la demanda de divisas extranjeras, especialmente dólares y euros. En ese contexto, el tipo de cambio alcanzó los 2.050.000 riales por dólar, frente a los 1.835.000 registrados el martes.

Esta fuerte caída del rial ocurre en un escenario de inflación muy elevada, que ronda el 71% a nivel general y llega al 100 % en el rubro alimentario. Además, existe preocupación de que la continua devaluación de la moneda impulse aún más el aumento de los precios.

Alta inflación, devaluación y sanciones internacionales: el combo económico adverso que enfrenta Irán

La economía de Irán se caracteriza por una crisis profunda y multifacética que está marcada por la inflación descrita, la depreciación de su moneda y el impacto de las sanciones internacionales, una situación agravada por el conflicto actual en Medio Oriente.

La inflación en Irán ha elevado drásticamente los precios de productos básicos, incluyendo alimentos, medicamentos y servicios, lo que afecta severamente el abastecimiento de la población civil y el acceso a bienes indispensables para vivir.

La situación crítica de Irán y su participación en la guerra. Foto: Reuters (Majid Asgaripour)

El impacto de la guerra con Estados Unidos y las sanciones internacionales, junto al aislamiento financiero, han debilitado aún más la economía interna. Esto hace que la inversión extranjera sea escasa y presenta graves interrupciones.

Las protestas sociales también juegan su papel en lo económico, desencadenando un descontento social más amplio contra el gobierno de los ayatolás.

Pese a ser un importante exportador de petróleo, Irán afronta un colapso en su infraestructura, con su economía en estado “débil”, con un Producto Bruto Interno (PIB) per cápita bajo si se lo compara con estándares globales.