
La candidata derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez se enfrentaron este domingo en el balotaje por la presidencia de Perú, en el marco de una elección ajustada que estiraba la definición hasta terminar el conteo oficial.
Más de 27 millones de peruanos estuvieron habilitados para definir al próximo presidente y, tras una jornada sin sobresaltos, los comicios finalizaron y comenzó la expectativa por el ganador. El conteo comienza en cada una de las 90.223 mesas habilitadas en el país.
El portal oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales registró un total de 92,484% de actas contabilizadas sobre un total de 92.766 actas a nivel nacional. De allí, 85.794 actas ya fueron contabilizadas, 1.506 actas se encuentran en proceso de envío a los Jurados Electorales Especiales (JEE) y 5.466 actas permanecen pendientes.
Con este porcentaje procesado, los resultados parciales muestran a Fujimori de Fuerza Popular en primer lugar por 0,352 puntos porcentuales de votos válidos más respecto al porcentaje de 46,891% de votos obtenidos por Roberto Sánchez. Son 61.281 votos más en términos absolutos. Sin embargo, aún falta escrutar 6.972 actas entre pendientes y derivadas al Jurado Electoral Especial (JEE).
El total de votos emitidos alcanza los 18.611.770 sufragios. De ellos, 17.393.047 son válidos, 110.507 son votos en blanco y 1.108.216 son votos nulos.,
¿Cómo se desarrollaron las elecciones presidenciales en Perú?
Primero se conocieron los resultados de bocas de urna, que en su mayoría dieron como ganadora a Fujimori, con una diferencia mínima de menos de un punto.
Más tarde, las mismas consultoras hablaron de un empate técnico entre ambos postulantes, con Sánchez con la ventaja a favor.
De acuerdo al conteo rápido al 100 por ciento de Datum, Sánchez sacó el 50,14 por ciento, y Fujimori el 49,86 por ciento.
Ipsos aseguró que la tendencia era de 50,3 por ciento para Sánchez y de 49,7 puntos para Fujimori.
En tanto, los resultados oficiales pasada la medianoche argentina llegaban al 50 por ciento de las mesas escrutadas, quedando la postulante de Fuerza Popular con el 52,71 por ciento, y el de Juntos por el Perú con el 47,28 por ciento.
¿Qué dijeron los representantes de cada partido a la prensa?
Mientras se terminaban de cargar los datos oficiales, Sánchez pidió aguardar a los resultados finales y aseguró que existe un “un empate técnico” con su contrincante. “El boca de urna históricamente puso por debajo a quienes terminaron ganando”, señaló.
Luego de que los primeros resultados de boca de urna dieran una ventaja a favor de Fujimori, el postulante expresó: “Nadie puede decir ya gane o ya perdí. Ahora empieza el conteo de verdad”.

Lo mismo pidieron en el búnker de Fujimori. El espacio Fuerza Popular llamó a defender “cada voto”.
El vicepresidente del partido, Luis Galarreta, expresó en el búnker: “Solamente señalar que el proceso electoral todavía no ha terminado, más bien el proceso electoral continúa. Este es el momento donde entra a tallar más bien justamente nuestros personeros y la defensa de cada voto”.
Dos visiones opuestas para un país socavado por la inestabilidad
Los peruanos llegan a la elección presidencial de este domingo entre la polarización y la resignación de votar por el “mal menor”.
“Voto por Keiko porque ella es la mejor opción que pueda haber porque estoy en contra del comunismo”, explicó al medio RFI Araceli, una joven estudiante.
En cambio, Gladys, vendedora en un mercado, cantó el voto por el candidato de la izquierda: “Voto por Sánchez porque considero que es lo mejor frente a Keiko que es un desastre y que ha traído una destrucción al Perú”.
Una ligera ventaja de Keiko Fujimori en las encuestas deja abierto el resultado con la candidata de la derecha ganando mayor respaldo en Lima y Sánchez preferido en el interior del país.

Los candidatos “finalistas” cerraron sus campañas con actos en Lima y en el suyo, Keiko elogió a su padre, el fallecido dictador Alberto Fujimori, quien fue sentenciado por corrupción y crímenes de lesa humanidad.
Fujimori aseguró que espera gobernar como lo hiciera su progenitor, con mano dura contra la delincuencia y aportando el orden y progreso que ella dice representar.
Atribuyó el caos y el retroceso a su rival y su último mensaje fue para pedir el voto de los indecisos.
Roberto Sánchez recordó en su cierre de campaña al expresidente Pedro Castillo, destituido y encarcelado por su fallido intento de cerrar el Congreso que lo quería derrocar.
















