El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% a las importaciones procedentes de 60 países, justificándose en una investigación sobre “esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso”. Esta medida llega a horas de que expire el actual arancel global temporal del 10% impuesto por el presidente Donald Trump.
Según anunció la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, los nuevos aranceles pretenden sustituir el impuesto global temporal del 10% que expira este viernes, y representa una nueva fase en la guerra comercial empezada por Trump.
El mandatario estadounidense impuso un arancel temporal en febrero del 10%, después de que el Tribunal Supremo anulara la mayoría de sus aranceles globales.
Los nuevos gravámenes establecen un arancel adicional del 10% para las importaciones procedentes de 17 economías y del 12,5% para otras, mientras que para algunos socios comerciales las tasas varían según el producto.
De cuánto es el arancel para Argentina
El documento difundido por el Gobierno de Trump señala que a la Argentina le corresponde un arancel del 10%, debido a que se encuentra dentro de “las economías investigadas que imponen una prohibición de importación de trabajo forzoso; se han comprometido a imponer y hacer cumplir dicha prohibición a través de un Acuerdo sobre Comercio Recíproco; o han impuesto un régimen parcial con el efecto de impedir la importación de ciertos bienes de trabajo forzoso”.

Qué países se ven afectados por los nuevos aranceles de Donald Trump
En América Latina, la medida afecta a México, Guatemala, Honduras y El Salvador, que afrontarán un arancel adicional del 10%, mientras que Costa Rica, Panamá y República Dominicana estarán sujetos a un gravamen del 12,5%.
Por su parte, a las 27 economías de la Unión Europea, la Administración Trump les impone un arancel conjunto del 10%.
También figuran entre las economías afectadas India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza, Canadá, Reino Unido, aunque las tasas aplicables varían en algunos casos según el origen y el tipo de producto importado.
Cabe señalar que China, con aranceles superiores y específicos, no aparece en la nueva lista.
La medida deriva de investigaciones iniciadas por la oficina de Greer en marzo, bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense para determinar si las políticas y prácticas de esos países relacionadas con la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso perjudican a trabajadores y empresas estadounidenses.
Tras las investigaciones y consultas con los Gobiernos afectados, la oficina de Greer determinó que las prácticas identificadas justifican la adopción de medidas comerciales.
La política arancelaria de Trump, uno de los ejes de su agenda económica desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, está marcada por una disputa legal sobre el alcance de las facultades presidenciales para imponer gravámenes al comercio exterior.
Después de que el Tribunal Supremo anulara la mayor parte de sus aranceles globales, la Administración ha recurrido a otras herramientas legales, como la Sección 301, para mantener su estrategia comercial y aplicar nuevos gravámenes a las importaciones.















