
El Gobierno de Estados Unidos difundió este miércoles el texto completo del memorando de entendimiento acordado con Irán, un documento que busca poner fin al conflicto entre ambos países, garantizar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y abrir una nueva etapa de negociaciones sobre el programa nuclear iraní. El acuerdo será firmado oficialmente este viernes 19 de junio en Suiza, aunque sus principales puntos ya fueron revelados por la administración de Donald Trump.
El memorando consta de 14 apartados y establece como punto central el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes vinculados al conflicto. La medida también incluye el fin de las acciones armadas relacionadas con la crisis en Líbano, uno de los escenarios más sensibles de la escalada regional.
Las claves del entendimiento entre EEUU e Irán
Además, Washington y Teherán acordaron iniciar conversaciones para alcanzar un tratado de paz definitivo en un plazo de 60 días, con la posibilidad de extender ese período si ambas partes lo consideran necesario. Mientras duren las negociaciones, Irán permitirá el libre tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo. Por su parte, Estados Unidos levantará gradualmente el bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes.
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es el compromiso estadounidense de avanzar hacia el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre la República Islámica. También contempla la liberación de fondos iraníes congelados en el exterior y la habilitación de licencias para reanudar el comercio de petróleo, una medida que podría representar un fuerte alivio para la economía iraní.
El texto también prevé la creación de un programa internacional de reconstrucción económica valorado en unos 300.000 millones de dólares. La iniciativa contará con apoyo de Estados Unidos y de aliados regionales para impulsar inversiones y proyectos de infraestructura en territorio iraní.
A cambio, Irán reafirmó que no desarrollará ni adquirirá armas nucleares y aceptó negociar un mecanismo para eliminar las reservas de uranio altamente enriquecido bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Sin embargo, mientras continúen las negociaciones, el país mantendrá operativo su programa nuclear civil.

El acuerdo representa uno de los avances diplomáticos más significativos de los últimos años en Medio Oriente. Aunque todavía quedan cuestiones por resolver antes de alcanzar un tratado definitivo, la reapertura de Ormuz y el compromiso mutuo de evitar nuevas escaladas militares fueron recibidos con cautela y expectativa por la comunidad internacional.











