
Un remolcador centenario de la Segunda Guerra Mundial reapareció en el río Sava, en Serbia, luego de que el marcado descenso del nivel del agua dejara al descubierto su oxidado casco cerca de la localidad de Jarak. Los restos del Slovenac, construido en Budapest en 1913, volvieron a quedar visibles después de permanecer durante más de ocho décadas bajo el agua.
Las imágenes registradas en la zona muestran a vecinos caminando por sectores donde el río presenta poca profundidad y acercándose al histórico naufragio. Para los habitantes de la región, el barco forma parte del folclore local y está rodeado de historias que fueron transmitidas de generación en generación.
El barco que atemorizaba a los niños
Nenad Lukic, vecino de Savarice, recordó que conocía los restos desde su infancia. Según relató, durante años el remolcador fue asociado con relatos de fantasmas y misterios que despertaban temor entre los más chicos.
“Nos imaginábamos este barco con fantasmas, y a veces le teníamos miedo. Cuando éramos niños, nos asustaba y no nos atrevíamos a acercarnos”, recordó.
El buque fue construido originalmente con el nombre de Vag y era un remolcador de ruedas de paletas. En 1921 recibió el nombre de Slovenac, después de incorporarse a la flota del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos.
Un naufragio marcado por la guerra
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Slovenac prestó servicio en la región y, según los relatos históricos locales, fue hundido en más de una oportunidad antes de terminar definitivamente en el fondo del río Sava.
Las historias que circulan entre los habitantes de Jarak sostienen que el barco transportaba personas heridas y que algunos vecinos fueron testigos de su destrucción final. “La mayoría de los lugareños conocen toda la historia de este barco”, afirmó Lukic.
De acuerdo con la reconstrucción histórica local, el Slovenac chocó contra una mina el 25 de abril de 1945, cuando se encontraba cerca de Jarak. El impacto provocó su hundimiento junto a la margen derecha del río Sava, donde sus restos permanecieron ocultos durante más de 80 años.
Ahora, la combinación entre la bajante del río y la aparición del casco oxidado volvió a convertir al antiguo remolcador en una de las curiosidades de la zona. Su regreso temporal a la superficie permite observar un fragmento de la historia naval de la región y mantiene vivo un relato que durante décadas estuvo ligado al misterio y a las leyendas locales.




















