
¿Se puede vivir de juntar botellas y latas en Europa? Esa fue la pregunta que se hizo el creador de contenido argentino y uruguayo Tomi Salerti durante su reciente estadía en Ámsterdam, Países Bajos.
Para comprobarlo, decidió pasar una jornada recorriendo las calles de la ciudad, revisando papeleras y recolectando envases que podían canjearse por dinero. Después de ocho horas de trabajo, contó cuánto consiguió y cuánto le alcanzaba para cubrir sus gastos diarios.
La experiencia también le permitió comparar el sistema de devolución de envases de Países Bajos con el de Alemania, donde había descubierto previamente un mecanismo similar.
¿Cuánto dinero hizo juntando botellas en Ámsterdam?
Según relató Salerti, en Ámsterdam cada envase válido le permitió obtener 15 céntimos de euro. Después de pasar ocho horas recorriendo la ciudad y recolectando botellas y latas, aseguró que consiguió un promedio de 4 euros por hora.
En total, su recaudación durante esa jornada fue de:
- 4 euros por hora: unos $6.960 argentinos por hora.
- 32 euros en ocho horas: unos $55.700 argentinos en ocho horas.
- 640 euros trabajando 20 días al mes, según su propia estimación: unos $1.113.000 argentinos.
El creador de contenido aclaró que se trató del resultado de su experiencia particular y no de un salario establecido para quienes realizan esta actividad.

¿Cómo funciona el sistema de devolución de envases?
El mecanismo que utilizó Salerti se basa en la devolución de determinados envases reciclables. Para recibir el dinero, no alcanza con encontrar cualquier botella o lata: el envase debe formar parte del sistema y contar con la identificación correspondiente.
El creador explicó que durante su recorrido encontró envases que no podía utilizar porque pertenecían a otros países o no tenían el símbolo requerido.
Una vez recolectados, los envases pueden llevarse a las máquinas de devolución ubicadas en supermercados y otros establecimientos habilitados.

La experiencia de revolver tachos de basura en Ámsterdam
Para conseguir los envases, Salerti tuvo que recorrer diferentes sectores de la ciudad y revisar las papeleras. Según contó, al principio sintió vergüenza porque debía detenerse frente a los contenedores, mirar en su interior y sacar los envases que podían tener valor.
No todos los recipientes que encontró servían. Algunos estaban demasiado sucios, mientras que otros se encontraban en lugares difíciles de alcanzar y decidió no recogerlos.
A lo largo de la jornada, recorrió la ciudad durante varias horas y regresó en diferentes oportunidades a los supermercados para introducir los envases en las máquinas y cobrar el dinero correspondiente.

¿Cuánto se puede ganar juntando botellas en Europa?
A partir de su experiencia, Salerti calculó que podría conseguir unos 32 euros por una jornada de ocho horas en Ámsterdam. Sin embargo, el resultado no debe interpretarse como una referencia general sobre cuánto gana una persona que recolecta envases en Países Bajos.
La cantidad depende de factores como la cantidad de envases disponibles, la zona recorrida, el tiempo dedicado y la posibilidad de encontrar recipientes que formen parte del sistema de devolución. El propio creador presentó el recorrido como un experimento para comprobar cuánto dinero podía conseguir en un día.

¿Cuánto pagaría el mismo trabajo en Alemania?
Salerti también comparó su experiencia en Ámsterdam con la que había conocido anteriormente en Alemania. Según explicó, en Alemania había encontrado un sistema que paga 25 céntimos de euro por determinados envases, frente a los 15 céntimos que obtuvo en Ámsterdam durante su experiencia.
Con esa diferencia, calculó que si hubiera conseguido la misma cantidad de envases en Alemania, su recaudación habría sido aproximadamente el doble: 8 euros por hora y 64 euros por ocho horas, según sus propios cálculos.
La comparación permite observar cómo el valor de devolución de los envases puede variar según el país y el tipo de recipiente.

¿Alcanza para pagar los gastos diarios?
Después de calcular sus ingresos, Salerti comparó el dinero obtenido con sus gastos durante el viaje. Según relató, destinaba aproximadamente 15 euros diarios al alojamiento, buscando los hostels más económicos disponibles, y otros 15 euros a comida, principalmente mediante compras en supermercados.
Con una recaudación de 32 euros en ocho horas, aseguró que todavía le quedaba dinero después de cubrir esos dos gastos básicos. Si mantuviera el ritmo durante 20 días, su cálculo llegaría a 640 euros mensuales.



















