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Guía completa y fácil de la albahaca: cómo cuidar la planta aromática para tenerla siempre fresca y verde

Esta planta puede crecer en maceta, jardín o incluso en una pequeña huerta. Pero para que se mantenga frondosa, necesita de algunos cuidados esenciales.

Cómo cuidar la albahaca en casa para que crezca frondosa y dure más tiempo
Cómo cuidar la albahaca en casa para que crezca frondosa y dure más tiempo Foto: Pinterest
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La albahaca es una de las plantas aromáticas más utilizadas en la cocina y su gran ventaja es que se puede cultivar en casa, ya sea en una maceta o en una pequeña huerta en el patio. Sus hojas, aportan un aroma y un sabor en una gran variedad de preparaciones, mientras que su rápido crecimiento, permite mantener una provisión fresca durante buena parte del año.

Aunque suele adaptarse bien a las macetas y a espacios pequeños, necesita determinadas condiciones para crecer con fuerza. En esta guía rápida, aprenderás que una buena iluminación, un riego equilibrado y la poda en el momento adecuado son algunos de los aspectos que pueden marcar la diferencia entre una planta débil y una albahaca frondosa.

Cómo cuidar la albahaca en casa para que crezca frondosa y dure más tiempo Foto: Pinterest

Cuánta luz solar necesita la albahaca para desarrollarse correctamente

La albahaca necesita mucha luminosidad para producir hojas abundantes y conservar su crecimiento constante. Por eso, lo ideal, es ubicarla en un lugar donde reciba varias horas de luz solar directa.

Por eso, si se cultiva dentro de casa, una ventana orientada hacia un sector bien iluminado puede ser una buena alternativa. Si por el contrario, la planta se encuentra en lugares demasiado oscuros, los tallos pueden alargarse en busca de luz y las hojas tienden a desarrollarse con menor vigor.

Durante los períodos de calor intenso, especialmente en lugares donde el sol es muy fuerte, puede ser conveniente protegerla de la exposición directa durante las horas centrales de la tarde. El objetivo es encontrar un espacio luminoso que no someta a la planta a temperaturas excesivamente altas.

Cómo cuidar la albahaca en casa para que crezca frondosa y dure más tiempo Foto: Pinterest

Frecuencia y cantidad de riego: el equilibrio justo para no ahogar las raíces

El agua es fundamental para la albahaca, pero el exceso puede ser perjudicial. La tierra debe conservar cierta humedad sin permanecer completamente empapada durante períodos prolongados.

Una forma práctica de comprobar cuándo necesita agua es tocar los primeros centímetros del sustrato. Si están secos, llegó el momento de regar. Durante los días calurosos la planta puede requerir una mayor frecuencia, mientras que cuando las temperaturas bajan el consumo disminuye.

Al momento de regar, es preferible hacerlo directamente sobre la tierra y evitar mojar constantemente las hojas. El agua debe llegar de manera uniforme y el recipiente tiene que permitir que el excedente salga por los agujeros inferiores.

Tipo de tierra y sustrato ideal para potenciar el crecimiento de la albahaca

Para desarrollarse correctamente, la albahaca necesita un sustrato fértil, suelto y con buen drenaje. La tierra debe ser capaz de conservar algo de humedad, pero sin compactarse ni acumular agua alrededor de las raíces.

Una mezcla para plantas hortícolas o aromáticas puede funcionar bien. También se puede incorporar materia orgánica madura para mejorar la disponibilidad de nutrientes y la estructura del suelo.

Si se cultiva en maceta, es importante elegir un recipiente que tenga orificios de drenaje. El tamaño también debe acompañar el crecimiento de la planta y permitir que sus raíces se desarrollen sin quedar demasiado limitadas.

Cómo cuidar la albahaca en casa para que crezca frondosa y dure más tiempo Foto: Pinterest

Cómo podar la albahaca para evitar su floración y multiplicar sus hojas

La poda es una de las tareas más importantes para conseguir una albahaca frondosa. Cuando la planta comienza a desarrollar tallos florales, buena parte de su energía se destina a la reproducción y el crecimiento de nuevas hojas puede disminuir.

Para mantener una producción constante, conviene retirar los brotes florales apenas aparecen. También se pueden cortar los extremos de los tallos por encima de un par de hojas, lo que favorece que desde allí surjan nuevas ramificaciones.

No es necesario realizar cortes drásticos. Las podas frecuentes y moderadas permiten mantener una planta más compacta y estimular la aparición de nuevos brotes.

Clima y temperatura: cómo proteger la albahaca del frío y las heladas

La albahaca es una especie sensible a las bajas temperaturas y se desarrolla mejor en ambientes cálidos. Por eso, el frío puede ralentizar su crecimiento y provocar daños en hojas y tallos.

En el caso de las heladas, representan un riesgo importante para la planta, especialmente si se trata de ejemplares jóvenes. Si se cultiva en macetas, una buena alternativa, consiste en trasladarla a un lugar protegido cuando las temperaturas comienzan a descender.

También conviene evitar ubicarla cerca de corrientes de aire frío. En regiones donde las temperaturas bajas llegan de manera temprana, cultivarla en un recipiente facilita el traslado y permite prolongar su vida útil.

Cómo cuidar la albahaca en casa para que crezca frondosa y dure más tiempo Foto: Pinterest

Cuándo y cómo cosechar las hojas de albahaca sin dañarla

Las hojas pueden cosecharse cuando la planta ya cuenta con un desarrollo suficiente. Lo recomendable es hacerlo de manera progresiva, en lugar de retirar una gran cantidad de follaje de una sola vez.

Los tallos superiores pueden cortarse justo por encima de un par de hojas. Además de proporcionar hojas para utilizar en la cocina, este procedimiento estimula la aparición de nuevas ramificaciones.

Para aprovechar mejor su aroma, las hojas pueden recolectarse poco antes de utilizarlas. También es conveniente manipularlas con cuidado, ya que son delicadas y pueden marchitarse rápidamente después de ser separadas de la planta.

Cómo mantener la albahaca en invierno Foto: Gemini

Multiplicación por esquejes: paso a paso para reproducir tu albahaca en agua

La albahaca puede multiplicarse fácilmente mediante esquejes. Para comenzar, hay que seleccionar un tallo sano y cortar un segmento de varios centímetros, preferentemente por debajo de un nudo donde nacen las hojas.

Después, se retiran las hojas de la parte inferior y se coloca el tallo en un recipiente con agua limpia. Es importante que las hojas no queden sumergidas para evitar que se deterioren.

El recipiente debe mantenerse en un lugar luminoso, pero protegido del sol directo. El agua puede renovarse periódicamente para conservarla limpia. Con el paso de los días comenzarán a aparecer raíces en la zona inferior del esqueje.

Cuando las raíces hayan alcanzado un desarrollo suficiente, el nuevo ejemplar puede trasladarse con cuidado a una maceta con sustrato fértil y bien drenado. Durante los primeros días después del trasplante, es importante mantener una humedad adecuada para facilitar su adaptación.

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