
Hace 25 años, una familia decidió transformar una antigua zona ganadera en el estado de Río de Janeiro y el resultado superó todas las expectativas: plantaron 840.000 árboles nativos y lograron restaurar más de 600 hectáreas de la Mata Atlántica. El impacto fue tan grande que una especie que llevaba más de un siglo desaparecida en la región volvió a habitar el lugar.
El proyecto nació de la mano de Nicholas y Raquel Locke, quienes en 2001 fundaron la Reserva Ecológica de Guapiaçu (REGUA) en el municipio de Cachoeiras de Macacu. La propiedad, que había pertenecido a la familia Locke durante generaciones, había sufrido décadas de explotación agropecuaria y tala de árboles.
Cómo fue la restauración del bosque y la vuelta de la fauna
A lo largo de los años, REGUA se dedicó a recuperar las áreas degradadas mediante la plantación de especies nativas. Según World Land Trust, la organización llegó a plantar 840.000 árboles en antiguos pastizales ganaderos, lo que permitió restaurar unas 607 hectáreas de bosque y conectar fragmentos aislados.
La recuperación del ambiente no solo cambió el paisaje: también transformó la vida silvestre. Los humedales restaurados volvieron a ser refugio y fuente de alimento para muchas especies. La reserva registró cientos de especies de aves y una gran diversidad de animales, gracias a la restauración del hábitat.

El regreso de la anta sudamericana tras 100 años
Uno de los logros más destacados fue el regreso de la anta sudamericana, un mamífero que había desaparecido del estado de Río de Janeiro hacía más de 100 años. El último registro databa de 1914, en el Parque Nacional de la Serra dos Órgãos, y su desaparición estuvo vinculada a la caza y la pérdida de hábitat.
En 2017, REGUA y el proyecto Refauna, junto a investigadores del Instituto Federal de Educación, Ciencia y Tecnología de Río de Janeiro, iniciaron un programa para reintroducir la especie. Ese año, los primeros tres ejemplares fueron liberados en la reserva.
Reproducción en libertad y consolidación de la población
La continuidad del programa de reintroducción alcanzó un hito fundamental con la reproducción efectiva de los ejemplares en su entorno natural.
Resultados e impacto del proyecto:
- Nacimientos en hábitat natural: Para 2025, la Reserva Ecológica de Guapiaçu (REGUA) confirmó la llegada de ocho crías dentro del área protegida, un avance decisivo para estructurar un núcleo poblacional viable capaz de extenderse hacia otros sectores de la Mata Atlántica.
- Evolución del proyecto: Lo que comenzó como un emprendimiento de carácter familiar enfocado en sanar el bosque terminó reconfigurando de manera integral el ecosistema local.
Balance de la transformación ambiental:
- 840.000 árboles sembrados.
- Más de 600 hectáreas de territorio recuperadas.
- Retorno de la especie tras un siglo de ausencia continua en la zona.






















