
En 2020, Brett y Lisa Vercoe tomaron una decisión que les cambió la vida: dejaron atrás la ganadería y apostaron por la restauración ambiental en su campo de 30 hectáreas, conocido como Narlu, en Upper Orara, cerca de Coffs Harbour, Nueva Gales del Sur, Australia.
Lejos de continuar con la actividad tradicional, la pareja se propuso recuperar el bosque subtropical de tierras bajas y los sectores de bosques esclerófilos que alguna vez cubrieron la zona. El objetivo era claro: devolverle al terreno su función como hábitat para la fauna nativa.
Más de 34.000 árboles y un ecosistema en recuperación
Con el apoyo de North Coast Local Land Services, Brett y Lisa iniciaron un proceso de restauración que permitió recuperar cerca de 17,5 hectáreas de comunidades forestales naturales.
En apenas cuatro años, plantaron más de 34.000 árboles, muchos de ellos cultivados y colocados por los propios dueños. El trabajo fue mucho más que sumar vegetación: buscaron reconstruir las comunidades originales para que el lugar volviera a ofrecer alimento y refugio a distintas especies.
El Gobierno de Nueva Gales del Sur destacó que el proyecto logró revegetar Narlu en tiempo récord, y que la transformación sigue en marcha.

El regreso de la fauna: ornitorrincos, aves y especies amenazadas
La recuperación del bosque trajo consigo el regreso de la fauna. En la propiedad ya se registraron ornitorrincos, tortugas, peces, aves y anfibios, además de especies consideradas amenazadas.
Entre los animales documentados por el Gobierno local aparecen la rana gigante barrada y el bacalao de agua dulce oriental, ambos en peligro. También se observaron aves como milanos negros, milanos de hombros negros, pinzones de ceja roja y aves melíferas.
La presencia de aves rapaces es, según los especialistas, una señal de que el ecosistema está volviendo a equilibrarse.





















