
A veces, aunque la planta se vea saludable, en la superficie de la tierra de la maceta aparece una capa blanca que genera dudas y preocupación. Este fenómeno es más común de lo que parece y puede deberse a diferentes motivos: desde una acumulación de sales minerales hasta la presencia de hongos superficiales por exceso de humedad.
La clave está en observar el aspecto de esa capa. Si es dura, seca y parece formada por pequeños cristales, lo más probable es que se trate de sales acumuladas. Estas sales pueden venir tanto del agua de riego —sobre todo si tiene muchos minerales— como del uso frecuente de fertilizantes.
En cambio, si la superficie blanca tiene un aspecto algodonoso o de pelusa, suele ser un hongo superficial. Este aparece cuando el sustrato permanece húmedo durante mucho tiempo y hay poca circulación de aire. Por lo general, este tipo de hongo no afecta directamente a las raíces, pero es una señal de que hay demasiada humedad.

Cómo eliminar la capa blanca de la tierra
Si la costra blanca es por sales minerales, el primer paso es retirar con cuidado esa capa junto con un poco de sustrato. Después, la Universidad de Maryland recomienda lavar el sustrato con abundante agua limpia para arrastrar las sales acumuladas hacia fuera por los agujeros de drenaje.
Si la capa blanca es moho superficial, hay que retirar la parte afectada y dejar que la tierra se seque antes de volver a regar. También es importante revisar que la maceta tenga agujeros de drenaje y evitar que quede agua acumulada en el plato.
Por qué se forma la capa blanca en la tierra de las plantas
El origen del problema suele estar en el agua de riego y el exceso de fertilizante. Cuando el agua se evapora, los minerales quedan en el sustrato y pueden formar una costra visible en la superficie.



















