
Las plagas son un verdadero problema para aquellas personas que tienen una huerta, un jardín o un balcón lleno de plantas. Y aunque con pesticidas y otros productos puede controlarse, lo cierto es que muchas veces resulta a costa de la salud de los animales del hogar. Por eso, hay un truco natural que, sin querer, demostró ser un gran repelente natural.
Si por ejemplo, una naranja perdió su frescura y comenzó a cubrirse de manchas verdes, puede tener un uso inesperado en el jardín: en lugar de desecharla, algunas prácticas de jardinería ecológica proponen aprovechar el hongo que aparece en su cáscara para intentar alejar a las hormigas que dañan las plantas.

La técnica se basa en el Penicillium, un género de hongos que puede desarrollarse sobre los cítricos en descomposición. Su objetivo no es eliminar directamente a los insectos, sino interferir con el hongo que cultivan como alimento dentro de sus hormigueros. Aunque puede ser una alternativa de bajo costo, su efectividad no está garantizada y depende de las condiciones del nido.
Por qué la naranja con moho verde funciona como insecticida ecológico en el jardín
El secreto está en el moho verde o azulado que puede aparecer sobre la cáscara de una naranja cuando comienza a descomponerse. Ese crecimiento puede corresponder a hongos del género Penicillium, que se estudian y utilizan en distintas estrategias de control biológico.
Y a diferencia de otros insecticidas convencionales que pueden poner en riesgo a nuestras mascotas cuando salen al jardín, este método busca actuar sobre la fuente de alimento de las hormigas cortadoras. Estos insectos recolectan fragmentos de hojas y otras partes vegetales que introducen en el hormiguero para cultivar un hongo del que se alimenta la colonia.

La propuesta consiste en introducir esporas de Penicillium en ese entorno para que compitan con el hongo cultivado por las hormigas. Si el organismo introducido logra desarrollarse y desplazar al que les sirve de alimento, la colonia puede verse obligada a abandonar el lugar.
Sin embargo, tampoco se trata de una solución infalible, ya que puede tener ciertos errores: los hormigueros pueden albergar otros microorganismos y mecanismos de defensa que dificultan el resultado. Por eso, conviene considerar esta práctica como una alternativa experimental de control biológico y no como un reemplazo garantizado de otros métodos de manejo de plagas.
Qué es el hongo Penicillium y cómo actúa frente a las hormigas
Penicillium es un género de hongos que puede crecer sobre distintos alimentos, especialmente frutas cítricas deterioradas. Algunas especies producen manchas verdes o azuladas y una apariencia polvorienta sobre la superficie de la cáscara.
Este género también es conocido porque de ciertas especies se obtuvo la penicilina, un antibiótico. Sin embargo, eso no significa que cualquier naranja con moho tenga propiedades medicinales ni que todas las especies presentes sean iguales.
En el caso de las hormigas cortadoras, el interés está en la competencia entre hongos. Las obreras no utilizan las hojas que recolectan como su principal alimento, sino que las llevan al nido para mantener el cultivo del organismo del que se nutren.
Cuando el Penicillium consigue desarrollarse en ese ambiente, puede interferir con el crecimiento del hongo alimenticio. Y si este deja de prosperar, las hormigas pueden perder su fuente de alimento y trasladarse a otro sitio.
El procedimiento no actúa como un veneno de efecto inmediato. Además, como el moho de una fruta deteriorada puede contener diferentes microorganismos, no es posible asegurar su composición ni su eficacia con solo observar el color. Es importante evitar la inhalación de esporas y el contacto directo con el moho, especialmente si hay personas alérgicas o con problemas respiratorios.
Paso a paso: preparación de un insecticida casero y natural contra plagas
La preparación requiere pocos elementos y aprovecha el hongo presente en los cítricos deteriorados. Una de las recetas difundidas para esta práctica propone utilizar varias naranjas con moho verde y agua para obtener un líquido que luego se aplica en el hormiguero.
El procedimiento es el siguiente:
- Seleccionar las naranjas: utilizar cítricos que presenten el crecimiento verdoso característico del moho. No consumirlos ni manipularlos sin protección.
- Preparar el recipiente: colocar las frutas en un balde o recipiente destinado exclusivamente a esta tarea.
- Agregar agua: lavar los cítricos para que parte del material presente en la superficie pase al líquido. La receta difundida por Ecoportal propone utilizar diez naranjas en cinco litros de agua, aunque esta proporción no garantiza la eficacia del preparado.
- Identificar el hormiguero: seguir el recorrido de las obreras para localizar, si es posible, la entrada principal del nido.
- Filtrar la mezcla: retirar los restos sólidos antes de utilizar el líquido, evitando el contacto directo con las esporas.
Es importante tener presente que se trata de una práctica de jardinería difundida como alternativa ecológica, no de un insecticida casero cuya eficacia esté asegurada. Además, el moho de una fruta puede contener distintas especies de hongos, por lo que no se recomienda cultivar ni multiplicar microorganismos desconocidos en el hogar.

Cómo aplicar el preparado de Penicillium en plantas y macetas
El uso propuesto para esta técnica se concentra en los lugares donde las hormigas circulan y, especialmente, en la entrada del hormiguero. La intención es introducir el hongo en el ambiente donde la colonia cultiva su alimento, en lugar de rociar indiscriminadamente las hojas.
Para ponerla en práctica, conviene tener en cuenta estas recomendaciones:
- Localizar el recorrido: observar por dónde se desplazan las hormigas y dónde transportan los fragmentos vegetales.
- Priorizar la entrada del nido: las recomendaciones de control biológico sugieren dirigir el preparado hacia el hormiguero, en vez de aplicarlo sobre toda la planta.
- Evitar la pulverización indiscriminada: no rociar flores, hojas comestibles ni sustratos de macetas sin conocer los posibles efectos de la mezcla.
- Protegerse durante la manipulación: utilizar guantes y evitar respirar el polvo o las esporas del moho. No preparar ni aplicar la mezcla cerca de alimentos, niños o animales domésticos.
- Observar los resultados: el método puede no funcionar, ya que la respuesta depende de las especies de hongos presentes y de las condiciones del hormiguero.
En jardines y huertas, también es importante identificar el daño que producen las hormigas antes de elegir un tratamiento. Si el problema persiste, se puede recurrir a métodos de manejo integrado de plagas o consultar con un profesional para seleccionar una alternativa adecuada para las plantas y el entorno.

















