
Octubre es el mes ideal para sumar flores al jardín y preparar los espacios exteriores para los meses cálidos. Entre las opciones más elegidas aparecen el girasol, la zinnia amarilla y la coreopsis, tres especies que aportan tonos intensos y ayudan a atraer abejas y mariposas.
Estas plantas no solo llenan de color cualquier rincón, sino que también ofrecen polen y néctar, fundamentales para los polinizadores. Cada una tiene sus particularidades y cuidados, pero todas se adaptan bien a la primavera.
Las 3 flores amarillas para cultivar en primavera
El girasol se destaca por sus grandes flores amarillas y su porte imponente. Se puede sembrar directamente en la tierra o en macetas amplias, según la variedad. Necesita varias horas de sol directo y un suelo con buen drenaje para crecer fuerte y saludable.

La zinnia amarilla es otra opción vistosa para sumar color durante la primavera y el verano. Prefiere lugares soleados y un sustrato que no acumule demasiada agua. Las variedades de flores simples son las que más atraen a mariposas y abejas.
Por su parte, la coreopsis se reconoce por sus flores similares a pequeñas margaritas, generalmente amarillas y de aspecto delicado. Según la variedad, puede cultivarse como planta anual o perenne. Prefiere los lugares soleados y los suelos bien drenados, y también atrae polinizadores.
Qué cuidados necesitan para florecer
Las tres especies requieren buena iluminación para desarrollarse. La frecuencia de riego depende del clima, el tipo de suelo y la etapa de crecimiento, pero durante la germinación conviene mantener la tierra apenas húmeda, sin encharcar.
Para favorecer la presencia de polinizadores, lo ideal es agrupar varias plantas y elegir flores simples, que faciliten el acceso al néctar y al polen. Así, el jardín suma color y se convierte en un refugio para abejas, mariposas y otros insectos durante la temporada cálida.





















