
Lo que comenzó como una idea entre tres estudiantes universitarios terminó convirtiéndose en un emprendimiento que busca transformar el consumo de electricidad en Argentina. Felipe Ojeda, Bautista Nebbia y Javier Eguren encontraron en la energía solar una oportunidad para reducir costos, impulsar la sustentabilidad y llevar electricidad a lugares donde la red convencional no llega.
Los jóvenes, formados en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), están detrás de NEDA Solar Energy, una empresa argentina que nació en 2023 y que ya desarrolló proyectos para viviendas, comercios, industrias y establecimientos rurales.
Uno de sus mayores logros se produjo en una fábrica bonaerense, donde la instalación de paneles solares permitió reducir un 45% la factura de electricidad, además de generar excedentes que pueden inyectarse a la red.

De estudiantes a emprendedores: la historia de los tres argentinos que apostaron por la energía solar
La historia de NEDA comenzó en las aulas de la Universidad Nacional de La Plata, donde Felipe Ojeda, Bautista Nebbia y Javier Eguren compartieron su interés por la ingeniería y las energías renovables.
Felipe ya tenía experiencia en sistemas de bombeo solar junto a su padre, mientras que Bautista había trabajado en proyectos relacionados con vehículos eléctricos. En marzo de 2023, ambos decidieron crear su propia empresa, cuyo nombre combina sus apellidos. Un año después, Javier se sumó al emprendimiento.
El crecimiento fue rápido. Según informó Forbes Argentina, al cierre de 2024 la compañía había concretado más de 60 proyectos y superado los 200 millones de pesos de facturación. Por su parte, el sitio oficial de NEDA informa una capacidad solar instalada de 581,4 kWp y una generación acumulada de 1,53 GWh, equivalente a 1,53 millones de kilovatios hora.

Instalaron 636 paneles solares y lograron reducir un 45% la factura de luz de una fábrica
Uno de los proyectos más destacados de los jóvenes se desarrolló en Lácteos Luz Azul, una fábrica ubicada en la localidad bonaerense de Azul.
Allí instalaron 636 paneles solares distribuidos entre los techos del establecimiento, las cámaras de frío exteriores y estructuras montadas sobre el terreno.
El sistema, con una potencia aproximada de 360 kWp, fue diseñado para generar alrededor de 550.000 kilovatios hora de electricidad por año, una cantidad equivalente a cerca de la mitad del consumo energético de la fábrica.
La instalación se completó en apenas seis semanas, divididas en dos etapas. Según la información difundida sobre el proyecto, la empresa consiguió reducir un 45% su factura eléctrica y utilizar parte del ahorro para afrontar el financiamiento de la inversión.
Además, el establecimiento fue habilitado como usuario-generador, lo que le permite inyectar los excedentes de energía solar a la red eléctrica local.
Cómo funcionan los paneles solares que permiten ahorrar electricidad en hogares y comercios
La tecnología utilizada por NEDA transforma la radiación solar en electricidad mediante paneles fotovoltaicos. Sin embargo, existen diferentes sistemas según las necesidades de cada usuario.
Los sistemas on-grid funcionan conectados a la red eléctrica. Durante las horas de sol, los paneles generan energía para abastecer parte del consumo y, cuando producen más de lo necesario, pueden entregar el excedente a la distribuidora, siempre que exista la habilitación correspondiente.

Por otro lado, los sistemas híbridos incorporan baterías que almacenan electricidad y permiten mantener determinados equipos funcionando durante los cortes de suministro.
Para establecimientos rurales o viviendas alejadas de las redes convencionales, la empresa también desarrolla sistemas off-grid, que funcionan de manera independiente mediante paneles y baterías.
Otra de sus aplicaciones es el bombeo solar, una tecnología que utiliza la energía del sol para extraer o trasladar agua sin depender de combustibles convencionales durante su funcionamiento.
De las viviendas al campo: el crecimiento de NEDA Energy en Argentina
Además de su trabajo con Lácteos Luz Azul, los emprendedores realizaron instalaciones en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires y desarrollaron soluciones para establecimientos agrícolas.
Entre sus proyectos figura un sistema de bombeo solar en Huinca Renancó, Córdoba, donde reemplazaron un molino averiado por una instalación alimentada con energía fotovoltaica. También concretaron trabajos en Olavarría, Arenas Verdes y Sierras Bayas, ampliando su presencia en sectores residenciales, comerciales e industriales.

Aunque el ahorro del 45% registrado en la fábrica de Azul representa uno de sus resultados más llamativos, los beneficios económicos de cada instalación dependen del consumo, la inversión inicial, las tarifas eléctricas y la cantidad de energía que puede generar el sistema.
El objetivo de los tres jóvenes es continuar expandiendo estas tecnologías en Argentina, donde la energía solar aparece como una alternativa para reducir la dependencia de la red eléctrica, diversificar las fuentes de generación y disminuir los costos a largo plazo.





















