
En una esquina del barrio porteño de San Telmo existe un bar que conserva una historia vinculada con la literatura, el tango y el amor. Se trata del Café La Poesía, inaugurado el 12 de abril de 1982 por el escritor y periodista Rubén Derlis, en medio de la última dictadura militar argentina.
Si bien el café cerró en 1988, volvió en 2008, después de dos décadas, y con una historia particular: entre sus mesas comenzó el romance del poeta Horacio Ferrer y Lucía Michelli, la cual inspiró y terminó con una composición musical.

La historia del Café La Poesía: el bar que abrió en 1982 y reunió a escritores y artistas
Ubicado en Chile 502, esquina Bolívar, el bar notable nació de la mano de Rubén Derlis, quien formaba parte de la denominada Generación del 60. Durante los primeros años, el lugar se convirtió en un espacio de referencia para artistas, escritores y representantes de la cultura porteña.
Por sus mesas pasaron figuras como Juan Carlos Gené, Miguel Briante, Isidoro Blaisten y Héctor Negro. También se hicieron talleres de escritura, encuentros de literatura policial, actividades relacionadas con el jazz y ciclos dedicados a la poesía lunfarda.

La historia de amor de Horacio Ferrer y Lucía Michelli que quedó plasmada en una canción
Una de las historias más recordadas del Café La Poesía fue cuando Horacio Ferrer, poeta y letrista de tango, conoció a la artista plástica Lucía Michelli en una mesa junto a la ventana, cerca de la esquina.
Aquella historia inspiró a Ferrer a escribir “Lulú”, una composición que luego fue musicalizada por Raúl Garello. Sus primeros versos evocan directamente el lugar: “¿Te acordás del café La Poesía, esa mágica noche en San Telmo?”.
Este recuerdo sigue presente en el histórico bar mediante una placa colocada en la mesa donde nació el amor, convirtiéndose en uno de los rincones más reconocidos del café.

Dónde queda el Café La Poesía y qué conserva de su pasado histórico
El bar cerró sus puertas en 1988 y pasó por diferentes negocios. Sin embargo, en 2008 renació como Café La Poesía y pudo recuperar su identidad literaria y buena parte de sus características tradicionales.
El Gobierno de la Ciudad lo reconoce como uno de sus Bares Notables y destaca una galería con 120 retratos de personalidades de las letras argentinas. Entre sus objetos históricos también se encuentran un piano de principios del siglo XX, una antigua chopera de bronce y mobiliario de madera.

A más de cuatro décadas de su inauguración, el bar sigue formando parte del circuito cultural y gastronómico de San Telmo. Está ubicado en Chile 502, a pocas cuadras de Plaza de Mayo, y permite conocer uno de los espacios donde la historia literaria porteña se cruzó con una historia de amor.




















