
El 22 de junio de 1986, Diego Armando Maradona convirtió uno de los goles más recordados de la historia del fútbol durante el partido entre Argentina e Inglaterra por los cuartos de final del Mundial de México. Aquella jugada no solo quedó grabada en la memoria de los hinchas, sino que también inspiró una de las composiciones más especiales del folklore argentino mediante un histórico de la música popular: Peteco Carabajal.
Peteco estaba mirando el partido por televisión cuando vio a Maradona eludir a sus rivales y convertir el segundo gol. En ese momento, decidió darle un nuevo sentido a una melodía que había compuesto anteriormente y así nació La canción del brujito, una chacarera dedicada al futbolista que guarda una particularidad: su letra nunca menciona el nombre de Diego.
Peteco Carabajal y la historia de la canción que nació por un gol de Maradona
En 1986, Peteco Carabajal integraba Músicos Populares Argentinos (MPA), una agrupación en la que compartía escenario con artistas como Jacinto Piedra, Verónica Condomí, Rubén Izarrualde y El Chango Farías Gómez.
Durante los ensayos, el músico acostumbraba tocar una melodía que todavía no tenía letra. Sin embargo, todo cambió durante el partido entre Argentina e Inglaterra.
En una entrevista con El Liberal publicada el 27 de noviembre de 2020, Carabajal recordó cómo vivió el segundo gol de Maradona. “Yo me siento en la cama como algo que se está por venir, algo importante”, expresó.

A partir de esa sensación, decidió escribir una canción dedicada a aquellas personas que poseen un talento extraordinario. Su intención no era realizar un homenaje futbolístico convencional, sino reflejar la capacidad de alguien para destacarse sin olvidar sus orígenes.
La primera grabación de La canción del brujito apareció en 1987 en el disco Antes que cante el gallo, de Músicos Populares Argentinos, con Verónica Condomí como voz principal.
Por qué la canción de Peteco Carabajal nunca menciona a Diego Maradona
Aunque fue compuesta en homenaje al “10″, la chacarera no incluye su nombre ni su apellido y esa ausencia fue una decisión consciente del autor. “En la canción ni lo nombro”, explicó Carabajal, quien buscó evitar un estribillo comercial y transmitir un mensaje más profundo.
La letra describe a un niño de origen humilde que recibe un don especial y comienza a perseguir sus sueños. La referencia a Maradona aparece de manera simbólica a través de la infancia, el fútbol y la posibilidad de alcanzar algo extraordinario.

Peteco también reconoció que utilizó recuerdos de su propia niñez en Villa Caraza, cerca de Villa Fiorito, donde creció Diego. En el relato que escribió para el Instituto Nacional de la Música (INAMU), explicó que la obra estaba dedicada tanto a la infancia del futbolista como a ese talento excepcional que algunas personas poseen.
Con el tiempo, la chacarera tuvo nuevas versiones y llegó a reunir al folklore con el rock nacional. En 2005, Charly García participó en una nueva grabación incluida en el álbum Ckayna Cunan, de Peteco Carabajal.
De esta manera, mucho antes de que canciones como Maradó, de Los Piojos o La mano de Dios, de Rodrigo, se convirtieran en homenajes populares, una chacarera había transformado aquel histórico gol a Inglaterra en música





















