
Fernando Pengsawath había gritado “me muero, me muero” cuando recibió un tiro en el abdómen el 31 de diciembre de 2015 en Ranchos, provincia de Buenos Aires, mientras estaba destinado a un control caminero. Tenía una compañera esa vez, Lucrecia Yudati, también recibió un disparo, uno en cada pierna. Fue operada más de sesenta veces, hizo rehabilitación para volver a caminar, pero no podrá volver a cumplir las tareas que realizaba como policía de calle.
Aquel 31 de diciembre de 2015, Martín Lanatta se bajó de la Renault Kangoo y les disparó a dos policías según la acusacion en su contra. Subió al vehículo y huyeron a toda velocidad con su hermano Cristian y su amigo Víctor Schillaci.
Esta mañana los hermanosLanatta recibieron la condena a 13 años de cárcel por balear a los policías y tras la condena en conferencia con los periodistas, uno de los hermanos dijo: "A Lucrecia le deseo una sana recuperación. Lamento muchísimo que haya tenido una tragedia de la cual no fuimos partícipes. Nosotros no baleamos a los policías".
Aparte de eso, el condenado afirmó diciendo: "Pagamos las penas como corresponde...Siempre dijimos la verdad... En la fuga hubo participación del estado y del servicio penitenciario bonaerense".
Entre otra declaraciones, Lanatta reveló: "Siempre estamos en la pelea de demostrar inocencia...No hubo estado de derecho en nuestra detención".












