Crimen del jubilado en Tafí Viejo: la investigación dio un giro clave y hay tres menores detenidos
El caso que conmocionó a Tafí Viejo avanza hacia su esclarecimiento. El hombre había sido hallado sin vida en su casa con lesiones visibles y, tras días de investigación, la Policía confirmó detenciones que cambiaron por completo el rumbo de la causa.

La muerte de un jubilado de 71 años en Tafí Viejo generó una fuerte conmoción social y encendió las alarmas dentro del Ministerio Público Fiscal de Tucumán. El hombre, identificado como Pedro Solano Vargas, fue encontrado sin vida en su domicilio con lesiones en el rostro, una situación que desde el primer momento despertó dudas sobre las circunstancias del hecho y la posible participación de terceros.
Solano Vargas vivía solo y tenía una discapacidad motriz, por lo que se desplazaba en silla de ruedas. Su cuerpo fue hallado por una persona que realizaba trabajos de albañilería en la vivienda. Las marcas visibles en la cara y la escena en general plantearon dos hipótesis iniciales: que se tratara de una caída accidental o que la muerte estuviera vinculada a un hecho violento. Mientras se aguardaban los resultados de la autopsia, fiscales y policías comenzaron a recabar testimonios y analizar el entorno del jubilado.
De la incertidumbre al avance decisivo
Con el correr de las horas, la investigación comenzó a mostrar avances significativos. Las pericias preliminares, el análisis del contexto personal de la víctima y la información recolectada por los investigadores orientaron la causa hacia una línea mucho más concreta. Finalmente, en declaraciones recientes a LA GACETA, el subjefe de la Policía de Tucumán, Roque Yñigo, confirmó que el caso está prácticamente resuelto.
“Estamos en condiciones de decir que el hecho está prácticamente esclarecido”, aseguró el funcionario, al brindar detalles sobre el estado actual de la causa. Según informó, hay tres personas detenidas, todas menores de edad: dos adolescentes de 17 años y uno de 16. Este dato marcó un punto de inflexión en una investigación que había comenzado rodeada de dudas y silencio.

De acuerdo a lo explicado, los jóvenes fueron identificados, aprehendidos y puestos a disposición de la Justicia. Un juez intervino para controlar la legalidad de las detenciones, avaló el procedimiento policial y dispuso su traslado al Instituto Socioeducativo Cura Brochero, ubicado en la zona de Benjamín Paz, donde permanecerán mientras avanza el proceso judicial.
Desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que la investigación se desarrolló con extrema cautela, especialmente por la participación de menores de edad. En este tipo de causas, el enfoque combina el esclarecimiento del delito con los protocolos específicos que rigen para adolescentes en conflicto con la ley penal.
Mientras tanto, los resultados finales de la autopsia y otras pericias serán fundamentales para reconstruir con precisión cómo fueron las últimas horas de Solano Vargas y cuál fue el rol específico que habría tenido cada uno de los implicados.
Se espera que en los próximos días se conozcan nuevas medidas procesales y que la Justicia determine los pasos a seguir en función de las pruebas recolectadas.















