
El empresario Pablo Otero, conocido como el “Rey del Tabaco”, se casó con la bailarina y coreógrafa uruguaya Andrea Ghidone en una fiesta que reunió a numerosas personalidades del espectáculo argentino.
El evento se realizó el sábado 24 de octubre en Rüt Haus, un exclusivo espacio de la Costanera Norte de Buenos Aires. Sin embargo, detrás de las imágenes de lujo y romanticismo, el nombre del empresario continúa vinculado a una de las disputas impositivas más importantes del país.
El propietario de Tabacalera Sarandí enfrenta un reclamo del Estado por una deuda tributaria millonaria, cuyas estimaciones, incluyendo intereses y eventuales sanciones, llegaron a superar los US$ 1.500 millones.

Cómo fue el lujoso casamiento del Rey del Tabaco y Andrea Ghidone
La celebración contó con una extensa lista de invitados famosos. Entre ellos estuvieron Florencia de la V, Gabriel Corrado, Luis Ventura, Fabiana Liuzzi, Susana Roccasalvo, Barbie Simons, Federico Bal, Evelyn Botto, Rocío Marengo, Débora D’Amato, Anita Pauls, Anita Martínez y Daniel Ambrosino.
La música fue uno de los grandes atractivos de la noche. Carlos Vives, Ráfaga y los Gipsy Kings ofrecieron espectáculos en vivo, mientras que una presentación de tango rindió homenaje a la trayectoria artística de la novia.
Ghidone eligió tres vestidos para la ocasión: dos creaciones de la diseñadora Marisa Campanella y un tercer modelo adquirido en Milán.
La ceremonia también tuvo momentos familiares. Natasha, hija de la bailarina, y José, Isabella y María Divina, hijos del empresario, acompañaron a la pareja.

Uno de los instantes más emotivos ocurrió cuando José dedicó unas palabras a su padre y destacó los cambios que había experimentado desde que comenzó su relación con Ghidone.
La novia, por su parte, sorprendió a los presentes con una canción escrita especialmente para contar su historia de amor, cuya letra recitó durante la celebración.
La pareja ya había formalizado su matrimonio por civil el 15 de octubre en el Club Libanés, durante una ceremonia privada.
La deuda de más de US$ 1.500 millones que enfrenta Pablo Otero
Mientras las fotografías del casamiento circulaban entre los medios de espectáculos, el empresario continuaba bajo la atención pública por su conflicto con el organismo recaudador.
La controversia comenzó en 2018, cuando Tabacalera Sarandí cuestionó judicialmente la aplicación del impuesto mínimo a los cigarrillos.
Durante años, distintas medidas cautelares permitieron que la compañía operara sin abonar el tributo en las condiciones exigidas por la normativa. Esta situación generó cuestionamientos de otras empresas del sector, que denunciaban una ventaja competitiva.

En agosto de 2025, la Corte Suprema de Justicia rechazó el planteo de inconstitucionalidad presentado por Tabacalera Sarandí, lo que significó un revés para la estrategia judicial de la compañía. A partir de esa decisión, quedó abierto el camino para avanzar con el reclamo de los impuestos discutidos.
Las estimaciones difundidas públicamente ubicaron la deuda por encima de los US$ 1.000 millones y, posteriormente, algunos cálculos que incorporaban intereses y multas la situaron por encima de los US$ 1.500 millones.
Qué denuncias judiciales involucran al dueño de Tabacalera Sarandí
El conflicto impositivo no es el único frente judicial relacionado con el empresario.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) presentó una denuncia por presunto lavado de activos vinculada con operaciones comerciales realizadas entre 2021 y 2023.
Según el organismo, se detectaron transacciones por aproximadamente $33.632 millones con 23 distribuidores mayoristas cuyos perfiles fiscales y capacidades operativas despertaron sospechas.
La empresa rechazó los señalamientos y sostuvo que las operaciones comerciales fueron reales y estuvieron debidamente registradas.
El fiscal federal Eduardo Taiano consideró inicialmente que no existían elementos suficientes para sostener la hipótesis de lavado. Posteriormente, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó en 2026 el apartamiento de ARCA como querellante, una decisión de carácter procesal.
También se mencionó una investigación radicada en Mar del Plata relacionada con presuntas irregularidades en estampillas fiscales utilizadas para comercializar cigarrillos.
Es importante distinguir estas denuncias del fallo tributario de la Corte Suprema: la existencia de investigaciones penales no implica que Otero haya recibido una condena por esos delitos.

Donaciones solidarias y una boda de lujo en medio de la controversia
Otro detalle que llamó la atención fue la decisión de los recién casados de reemplazar los regalos tradicionales por donaciones destinadas a instituciones benéficas.
Los invitados podían colaborar con la Fundación Natali Dafne Flexer, la Casa del Teatro y la Asociación Protectora de Animales San Francisco de Asís, en Argentina, además de la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia, en Uruguay.
La iniciativa incorporó un componente solidario a una celebración que, por su despliegue económico y su lista de celebridades, adquirió una importante repercusión mediática. Sin embargo, el contraste entre el festejo y la situación tributaria del empresario fue inevitable.



















