
En una época en la que los diarios solían terminar en la basura o se usaban para envolver objetos, Elis F. Stenman, un ingeniero mecánico estadounidense, decidió darles un destino inesperado: los convirtió en las paredes de una casa. La construcción, ubicada en Rockport, Massachusetts, todavía se mantiene en pie más de cien años después y se transformó en una curiosidad para los visitantes.
Stenman comenzó el proyecto en la década de 1920, con la idea de aprovechar el papel como aislante. Sin embargo, el experimento fue más allá y terminó en una vivienda de verano hecha con alrededor de 100.000 periódicos.
Cómo fue el proceso de construcción con papel
El ingeniero arrancó la obra en 1922 y la terminó al año siguiente, según una investigación de American Journalism Review. Para levantar las paredes, utilizó paneles formados por 215 capas de papel, que alcanzaban unos 2,5 centímetros de espesor.
El método consistía en pegar y prensar las hojas hasta formar piezas sólidas. Stenman preparaba un adhesivo casero a base de harina, agua y cáscaras de manzana, y luego recubría el papel con barniz marino para protegerlo de la humedad.

La estructura, el piso y el techo de la casa son de madera, pero las paredes y varios elementos interiores están hechos principalmente de papel.
Muebles hechos con diarios y un toque familiar
El experimento no terminó en las paredes: Stenman también fabricó muebles con hojas de periódico enrolladas y prensadas. Entre los objetos que creó había mesas, sillas, estanterías y hasta un reloj de pie. Algunas piezas todavía conservan titulares y fragmentos de las publicaciones originales, lo que les da un aspecto único.
La casa también tiene un valor sentimental. Edna Beaudoin, sobrina nieta del ingeniero, recordó en una entrevista de 1996 que Stenman leía varios diarios por día y que su pasión por la lectura fue el motor del proyecto.
La casa de papel, hoy museo y ejemplo de reutilización
Stenman y su esposa usaron la vivienda durante los veranos, pero con el tiempo la construcción empezó a atraer a curiosos interesados en ver cómo se podía levantar una casa y fabricar muebles usando papel.
El lugar es conocido como The Paper House y funciona como museo en Rockport. Para conservarla, es necesario renovar periódicamente el barniz que protege las paredes del deterioro.
Más de un siglo después del inicio del proyecto, la casa sigue en pie como un ejemplo llamativo de reutilización de materiales. Lo que empezó como un experimento terminó convertido en una construcción histórica que aún conserva buena parte de su mobiliario original.















