Reforma electoral: La Libertad Avanza busca reactivar el debate en septiembre, pero no reúne los votos para eliminar las PASO

El oficialismo intenta destrabar una reforma que requiere 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados. Sin embargo, todavía no logra sumar el respaldo de la Unión Cívica Radical y del PRO, dos fuerzas que aportan un número decisivo de legisladores.

La Libertad Avanza busca reactivar el debate en septiembre, pero no reúne los votos para eliminar las PASO.
La Libertad Avanza busca reactivar el debate en septiembre, pero no reúne los votos para eliminar las PASO. Foto: EFE
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La Libertad Avanza (LLA) apuesta a reactivar en septiembre el debate sobre la reforma electoral en el Senado, aunque por ahora enfrenta un obstáculo central: no cuenta con los votos necesarios para aprobar la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ni para incorporar un esquema de colectoras, dos de los ejes principales de la iniciativa impulsada por el Gobierno.

La admisión llegó de la propia presidenta del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, quien reconoció que el proyecto permanece trabado desde su ingreso al Senado en abril y que actualmente “no están los votos” para avanzar con la sanción de la propuesta.

El oficialismo intenta destrabar una reforma que requiere mayorías agravadas: 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados. Sin embargo, todavía no logra sumar el respaldo de sectores clave de la Unión Cívica Radical (UCR) y del PRO, fuerzas que aportan un número decisivo de legisladores para alcanzar esos umbrales.

El plan oficial: eliminar las PASO y habilitar colectoras

La estrategia del Gobierno combina dos modificaciones centrales al sistema electoral. Por un lado, busca eliminar las PASO nacionales, bajo el argumento de que en muchos casos no existe competencia interna real entre candidatos y que el mecanismo genera costos innecesarios.

El oficialismo busca eliminar las PASO porque no existe competencia interna real entre candidatos y gastos. Foto: REUTERS

Por otro, promueve un sistema de colectoras que permita a distintos espacios políticos acompañar la candidatura presidencial de Javier Milei con listas propias de diputados nacionales. La intención es ampliar la base de sustentación del oficialismo y facilitar acuerdos electorales con otros sectores de cara a una eventual reelección presidencial.

Sin embargo, la propia Bullrich dejó en evidencia que existen reparos incluso dentro del oficialismo respecto de esta segunda propuesta. Durante una conversación con periodistas, afirmó que la cuestión electoral se encuentra “muy discutida” y defendió la eliminación de las PASO, aunque marcó diferencias con la idea de las colectoras.

“Nosotros queremos que no haya PASO, porque es un sistema donde por ahí no compite nadie contra nadie”, sostuvo. No obstante, aclaró que la alternativa de las colectoras “deforma un poco el sistema electoral”, reflejando las tensiones internas que genera la iniciativa.

La resistencia de la UCR y del PRO

El principal obstáculo para la Casa Rosada sigue siendo la posición de la UCR. La mayoría de los dirigentes radicales rechaza tanto la eliminación de las PASO como la implementación de colectoras, lo que complica la construcción de las mayorías necesarias.

Las negociaciones para obtener más apoyo son encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Foto: NA

Las negociaciones son encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantiene conversaciones con gobernadores y dirigentes provinciales. Sin embargo, hasta ahora no logró convencer a dos referentes clave del radicalismo: el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el de Mendoza, Alfredo Cornejo.

Según fuentes parlamentarias, Pullaro le transmitió recientemente a Santilli que no comparte la eliminación de las PASO, un sistema que continúa vigente en su provincia. Cornejo, por su parte, ya anticipó que Mendoza mantendrá sus primarias provinciales, una decisión que va en sentido contrario a la propuesta del Gobierno nacional.

Dentro de la UCR, los mandatarios que podrían mostrarse más proclives a acompañar al oficialismo son Leandro Zdero (Chaco), y Juan Pablo Valdés (Corrientes). Sin embargo, hasta el momento no existe una definición que garantice el respaldo de los legisladores radicales.

La situación tampoco es sencilla con el PRO. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se manifestó a favor de conservar las PASO, una postura relevante debido al peso parlamentario de su espacio, que cuenta con tres senadores y doce diputados nacionales.

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, se manifestó a favor de conservar las PASO. Foto: NA

Los números que hoy no cierran en el oficialismo

Entre los gobernadores que expresaron una posición más cercana a la propuesta oficial se encuentran Raúl Jalil (Catamarca), y Rogelio Frigerio (Entre Ríos). A ellos podrían sumarse otros mandatarios que aún no fijaron postura pública, como Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz).

Sin embargo, esos respaldos no garantizan una masa crítica suficiente. Frigerio no cuenta con senadores propios, Jalil tiene influencia sobre un solo legislador y tanto Sáenz como Passalacqua disponen de dos bancas alineadas con sus respectivos gobiernos.

Por esa razón, aun con el respaldo de sus aliados provinciales, LLA continúa lejos de alcanzar los 37 votos necesarios en la Cámara alta. El oficialismo reúne 21 senadores propios y podría sumar entre siete y nueve apoyos adicionales, una cifra todavía insuficiente para aprobar la reforma.

La llave del Senado y un mes clave de negociaciones

La definición continúa en manos de los diez senadores radicales, que concentran el poder de inclinar la balanza. Si bien algunos estarían dispuestos a discutir cambios en el régimen vigente para que las PASO dejen de ser obligatorias, la mayoría rechaza su eliminación total. Además, existe una negativa casi generalizada dentro del bloque respecto de las colectoras.

Patricia Bullrich intenta sumar apoyos dentro del Senado, entre los denominados legisladores “sin tierra”. Foto: NA

Mientras tanto, Patricia Bullrich intenta sumar apoyos dentro del Senado, especialmente entre los denominados legisladores “sin tierra”, que no responden directamente a ningún gobernador y mantienen mayor autonomía política.

Con la iniciativa frenada en la Comisión de Asuntos Constitucionales, el Gobierno dispone de poco más de un mes para intensificar las conversaciones y llegar a septiembre con un escenario más favorable. Por ahora, las negociaciones siguen trabadas y la distancia con la oposición dialoguista permanece considerable. Sin un acuerdo con sectores de la UCR y el PRO, la reforma electoral impulsada por Javier Milei continuará lejos de reunir las mayorías necesarias para convertirse en ley.