
La decisión de Hernán Lacunza de manifestar su disposición a competir como candidato presidencial del PRO en las elecciones de 2027 puso en evidencia un debate que desde hace meses atraviesa al partido fundado por Mauricio Macri. Tal como lo plantea el periodista Facundo Chaves de Infobae, más que el lanzamiento de una candidatura, el movimiento expone dos estrategias distintas sobre el futuro de la fuerza y su relación con el gobierno de Javier Milei.
Según trascendió, Macri mantuvo durante las últimas semanas una serie de reuniones reservadas con Lacunza y otros referentes históricos del PRO para analizar el escenario político y económico del país. De esos encuentros surgió una conclusión compartida: antes de definir una eventual alianza electoral, el partido debe resolver qué identidad quiere preservar y a qué electorado pretende representar.

El diagnóstico que guía esta estrategia sostiene que existe un segmento de votantes que acompaña las principales reformas económicas impulsadas por Milei, rechaza un regreso del kirchnerismo, pero no se siente completamente identificado con el estilo político del actual Presidente. Ese espacio, consideran en el macrismo, podría convertirse en la base de una nueva propuesta encabezada por el PRO.
El PRO debate entre competir solo o consolidar una alianza con La Libertad Avanza
Las conversaciones impulsadas por Macri incluyeron a dirigentes como Fernando De Andreis, María Eugenia Vidal, Humberto Schiavoni y Gabriela Michetti, quienes comparten la idea de que el PRO no debería resignar anticipadamente una candidatura presidencial propia.
Sin embargo, dentro del partido convive otra visión. Gobernadores, intendentes y dirigentes con responsabilidades ejecutivas priorizan un entendimiento con La Libertad Avanza para fortalecer su presencia territorial de cara a las elecciones de 2027.
En el entorno del expresidente suelen resumir esta diferencia con una metáfora futbolera: el PRO está jugando “en dos estadios distintos”. Uno corresponde a la disputa por la representación política de un electorado propio, mientras que el otro se concentra en preservar gobernaciones, intendencias y espacios de poder mediante acuerdos con el oficialismo.
La candidatura de Hernán Lacunza busca representar un perfil distinto al de Javier Milei
En las conversaciones mantenidas con Macri, Lacunza sostuvo que el rumbo económico del Gobierno debe preservarse, especialmente en materia de equilibrio fiscal, estabilidad monetaria y desregulación. No obstante, considera que esa estrategia necesita una segunda etapa enfocada en el crecimiento, la inversión, el empleo y el desarrollo productivo.

Bajo esa mirada, una eventual candidatura presidencial no tendría como objetivo confrontar directamente con Milei, sino ofrecer una alternativa para quienes respaldan las reformas económicas, pero buscan un liderazgo con mayor énfasis institucional y republicano.















