
La llegada de los nuevos aviones al Área Material Río Cuarto representó un adelanto de aproximadamente tres meses respecto del calendario original. El objetivo de las autoridades es completar la recepción de las 24 unidades durante 2027, antes del plazo inicialmente previsto.
El programa Peace Cóndor contempla una inversión superior a los US$300 millones y constituye uno de los principales proyectos de modernización de la Fuerza Aérea Argentina.
El segundo lote realizó una travesía de unos 14.000 kilómetros desde la Base Aérea de Skrydstrup, en Dinamarca, con una escala técnica en Natal, Brasil. Para completar el traslado fueron necesarias 10 operaciones de reabastecimiento en vuelo con apoyo estadounidense.

La formación incorporada está integrada por cuatro F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza, mientras que otra aeronave será utilizada para tareas de instrucción técnica destinada al personal de mantenimiento.
Mantenimiento y apoyo de Estados Unidos para los cazas
El sostenimiento de los F-16 argentinos también tendrá respaldo estadounidense. El Departamento de Defensa de Estados Unidos incluyó a la Argentina en un contrato internacional de soporte logístico valuado en US$2.400 millones. El acuerdo contempla trabajos de revisión, reparación, remanufactura y provisión de repuestos para los motores Pratt & Whitney F100, utilizados por los cazas.
El programa se extenderá hasta septiembre de 2036 y será administrado desde el Centro de Sostenimiento de la Fuerza Aérea estadounidense ubicado en la Base Aérea Tinker, en Oklahoma.
El contrato involucra además a otros países que operan F-16 equipados con esta motorización, entre ellos Chile, Brasil, Países Bajos, Polonia, Taiwán, Japón e Israel.
Córdoba y Tandil, claves para entrenar a los pilotos
Mientras Río Cuarto funciona como centro de recepción y mantenimiento inicial, la VI Brigada Aérea de Tandil será la base operativa definitiva del sistema F-16.
En Tandil ya funciona el Centro de Simulación Táctica, diseñado para reproducir la cabina de los cazas y permitir el entrenamiento de los pilotos sin necesidad de utilizar una aeronave en cada práctica.
Los simuladores permiten ejercitar procedimientos de emergencia, maniobras complejas y tácticas de combate BVR (Beyond Visual Range), es decir, enfrentamientos contra objetivos ubicados más allá del alcance visual.
La incorporación del nuevo sistema también exige una intensa capacitación de personal. Cerca de 200 profesionales, entre ingenieros, mecánicos, arquitectos y especialistas, participan de distintas tareas vinculadas con la adaptación de la infraestructura y el mantenimiento de los aviones.
Entrenamiento con instructores estadounidenses
Las operaciones de vuelo realizadas actualmente en Río Cuarto se desarrollan con pilotos argentinos acompañados por instructores estadounidenses. El esquema acordado para la incorporación de los F-16 contempla la presencia de instructores en tierra durante un período inicial de dos años, además del apoyo de la empresa Top Aces.

La Fuerza Aérea mantiene bajo reserva la identidad de los pilotos seleccionados por razones de seguridad operacional. El sector donde funciona el Escuadrón F-16 cuenta con controles de acceso, cámaras con reconocimiento facial y restricciones para el ingreso de dispositivos electrónicos.
Con la mitad de la flota ya en Argentina, el programa Peace Cóndor entra así en una nueva etapa: acelerar la recepción de los cazas restantes y completar, durante 2027, la infraestructura, capacitación y capacidades necesarias para operar el sistema desde Tandil.
















