
Mauricio Macri se refirió al posible acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza y reconoció que, hasta el momento, las negociaciones no registraron avances concretos. La declaración del expresidente volvió a poner el foco sobre la relación entre ambas fuerzas, que mantienen una cooperación parlamentaria, pero todavía no lograron establecer una estrategia común de cara a las próximas elecciones.
Las palabras del fundador del PRO se produjeron durante la cena solidaria anual de Hacemos, una iniciativa encabezada por María Eugenia Vidal en el Hipódromo de Palermo. Consultado por la prensa sobre el estado de las conversaciones, Macri fue directo y señaló que no se avanzó en la construcción de una alianza electoral.
La definición expuso las dificultades que existen para trasladar el acompañamiento legislativo del PRO al Gobierno hacia un entendimiento político de mayor alcance. Aunque ambas fuerzas coincidieron en distintas votaciones, esa cercanía todavía no derivó en un acuerdo sobre candidaturas, distritos o liderazgos.
El acuerdo entre el PRO y LLA continúa sin definiciones
El vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza atraviesa una etapa de conversaciones informales. En el Congreso, el partido fundado por Mauricio Macri acompañó varias iniciativas impulsadas por el oficialismo y permitió que el Gobierno consiguiera respaldo para proyectos considerados estratégicos.
Sin embargo, la cooperación parlamentaria no garantiza una alianza electoral. El PRO pretende conservar su identidad y proteger los territorios en los que mantiene presencia política, mientras que La Libertad Avanza busca ampliar su estructura nacional y presentar candidatos propios en diferentes provincias.

En las conversaciones participan dirigentes con peso dentro de los dos espacios. Cristian Ritondo, jefe del bloque de diputados del PRO, ocupa un lugar relevante en la relación legislativa. También intervienen Fernando De Andreis, por el sector cercano a Macri, Martín Menem, como referente del oficialismo en la Cámara baja, y Diego Santilli, desde su lugar en la gestión nacional.
A pesar de esos contactos, todavía no se conformó una mesa electoral formal que permita definir las condiciones de una eventual coalición. Las negociaciones se concentran en mantener abiertos los canales de diálogo, pero aún no llegaron a una instancia decisiva.
Las candidaturas y los territorios frenan la negociación
Uno de los principales obstáculos es la distribución de las candidaturas. El PRO quiere preservar su capacidad de decisión en los distritos donde conserva intendentes, legisladores y dirigentes con estructura propia. La Libertad Avanza, en cambio, pretende fortalecer su presencia territorial y competir con referentes identificados directamente con el espacio libertario.
La discusión no se limita a los lugares en las listas nacionales. También incluye las candidaturas provinciales, los municipios y la conducción política de una posible alianza. Cada fuerza busca llegar a la negociación con una posición sólida para evitar perder protagonismo.

Para el PRO, entregar espacios podría representar un debilitamiento de la estructura construida durante años. Para el oficialismo, aceptar demasiadas condiciones podría limitar su intención de consolidarse como una fuerza nacional con identidad propia.
El reparto territorial será, por lo tanto, uno de los asuntos centrales que deberán resolver si deciden avanzar. La falta de criterios compartidos explica buena parte del estancamiento reconocido por Macri.
La Ciudad de Buenos Aires aparece como un distrito clave
La estrategia electoral en la Ciudad de Buenos Aires también ocupa un lugar importante. El distrito representa uno de los principales bastiones históricos del PRO y actualmente es gobernado por Jorge Macri.
Desde sectores del oficialismo consideran necesario conocer qué posición adoptará el partido amarillo en la capital antes de avanzar con un entendimiento nacional. El PRO, por su parte, intenta conservar el control político de un territorio fundamental para su identidad.
En ese contexto, aparecieron versiones sobre diferencias entre Mauricio Macri y Jorge Macri. Aunque desde el entorno porteño rechazaron la existencia de una ruptura personal, el jefe de Gobierno reconoció que pueden existir miradas distintas sobre algunas decisiones de gestión.
La resolución de la estrategia porteña podría influir directamente en el futuro de las conversaciones nacionales. Si ambos espacios deciden competir por separado en la Ciudad, las posibilidades de alcanzar una alianza más amplia podrían reducirse.
El respaldo legislativo no alcanza para sellar la alianza
Durante los últimos años, el PRO apoyó diferentes proyectos del Gobierno, aunque también manifestó diferencias sobre determinados temas. Las discusiones incluyeron el Presupuesto 2027, los fondos destinados a discapacidad y la posibilidad de modificar el sistema de elecciones primarias.
Mauricio Macri también realizó observaciones sobre el rumbo de la gestión nacional. El expresidente valoró algunas decisiones económicas, pero reclamó equipos más sólidos y una administración con mayor capacidad de ejecución. Esas críticas generaron respuestas desde sectores libertarios y sumaron tensión a la relación.



















