La destitución de Santiago Peña en Paraguay, concretada el viernes 6 de noviembre, dejó a Javier Milei sin uno de sus principales aliados regionales, pero el Gobierno argentino consideró que la crisis política no modificará su estrategia en el Mercosur. En la Casa Rosada confían en que Pedro Alliana, quien asumió la Presidencia paraguaya, mantenga una agenda de apertura comercial y conserve la cercanía con la Argentina. Mientras tanto, la Cancillería argentina sigue los acontecimientos con cautela y evita adelantar un pronunciamiento diplomático.
La evaluación de la Casa Rosada se apoya principalmente en la continuidad del Partido Colorado al frente del Gobierno paraguayo. Fuentes cercanas a la Presidencia consultadas por TN consideraron que la crisis responde a un conflicto interno y que el cambio de mandatario no necesariamente alterará las posiciones comerciales compartidas.

“No afecta en nada”, sostuvo una fuente con acceso directo al despacho presidencial en referencia al impacto regional de la crisis. Sin embargo, otros funcionarios admitieron que todavía es necesario observar cómo se estabiliza el escenario institucional.
La relación con Alliana tiene antecedentes concretos. El 4 de diciembre de 2025, cuando todavía era vicepresidente paraguayo, fue recibido por Santiago Caputo en la Casa Rosada durante una visita que permitió establecer contactos políticos con el entorno de Milei.
Quién es Pedro Alliana y qué cambia en Paraguay tras la destitución de Peña
El Senado paraguayo destituyó a Santiago Peña por mal desempeño de sus funciones mediante un juicio político desarrollado entre el 5 y el 6 de noviembre. La Cámara Alta confirmó oficialmente que la votación se realizó por unanimidad de los legisladores presentes.
Alliana asumió la Presidencia mediante el mecanismo de sucesión constitucional, deberá completar el mandato hasta agosto de 2028 y su llegada al poder se dio en medio de las investigaciones relacionadas con Ueno Bank, cuya intervención desencadenó protestas de ahorristas y una crisis institucional.
Para el gobierno de Javier Milei, la continuidad partidaria ofrece una posibilidad de mantener los canales de diálogo, aunque todavía debe comprobarse cómo evolucionará la nueva administración.
Qué pasará con el Mercosur y los acuerdos comerciales tras la crisis de Paraguay
Milei y Peña habían coincidido en promover una mayor flexibilidad del Mercosur para negociar acuerdos comerciales y profundizar la apertura económica. Esa posición generó diferencias con Brasil, presidido por Luiz Inácio Lula da Silva, que mantiene otra visión sobre las negociaciones conjuntas del bloque.
La crisis paraguaya tampoco modificará automáticamente los compromisos comerciales existentes. El 1 de mayo de 2026 comenzó a aplicarse el acuerdo interino entre el Mercosur y la Unión Europea después de que los países sudamericanos completaran sus procedimientos de aprobación.

Para las empresas argentinas que comercian con Paraguay, el cambio de presidente no implica por sí mismo nuevas tarifas aduaneras ni restricciones comerciales. Es decir, cualquier modificación de esas condiciones requeriría decisiones específicas de las autoridades competentes.
Por el momento, desde Casa Rosada apuestan a mantener su relación con Paraguay sin alterar la estrategia regional mientras observan la evolución del nuevo Gobierno y las consecuencias económicas de la crisis bancaria.



















