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En 1913 construyeron un hotel de lujo entre los médanos de Ostende: alojó a célebres escritores y 105 años después inspiró una canción del Indio Solari sobre los celos

El histórico edificio sobrevivió al avance de los médanos, recibió a reconocidos escritores y se transformó en el escenario de “Ostende Hotel”, una canción atravesada por los celos, la libertad y los amores de verano.

Ostende
El Indio Solari publicó “Ostende Hotel” en 2018 Foto: Instagram @indiosolarioficial
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En medio de los médanos de la Costa Atlántica permanece un hotel que parece detenido en el tiempo. Sus pasillos, vitrales, habitaciones antiguas y salones frente al mar conservan historias de turistas, escritores y artistas. Más de un siglo después de su inauguración, el edificio también ingresó en el universo musical del Indio Solari.

Se trata del Viejo Hotel Ostende, uno de los sitios más representativos del partido de Pinamar. Su historia comenzó cuando la región era una inmensa extensión de arena, sin calles consolidadas, bosques ni construcciones turísticas.

En 2018, el Indio publicó “Ostende Hotel” como parte de El ruiseñor, el amor y la muerte, su quinto álbum junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. La canción convirtió al establecimiento centenario en el escenario de un relato sobre deseos, turistas, trabajadores nocturnos, libertad y celos.

Cómo nació Ostende entre los médanos de la costa

Los terrenos habían pertenecido a Martín de Álzaga, esposo de Felicitas Guerrero. Tras la muerte del hombre, en 1870, Felicitas heredó varias propiedades. Sin embargo, la joven fue asesinada en 1872 y, al no tener descendencia, las tierras regresaron a su familia.

Balneario Ostende
Más de un siglo después, Ostende conserva las huellas de aquel ambicioso sueño europeo Foto: Instagram @imagenesenlahistoria

Décadas después, el avance del ferrocarril despertó el interés turístico por la zona. En 1908, el Ferrocarril del Sud habilitó la Estación Juancho, ubicada a aproximadamente 29 kilómetros del mar. Esa conexión permitió imaginar un balneario en un territorio prácticamente aislado.

El Viejo Hotel Ostende, inaugurado en 1913 Foto: Instagram @viejohotelostende

Los pioneros Ferdinand Robette, de origen belga, y Agustín Poli, italiano, compraron una fracción de unos 14 kilómetros cuadrados. Desde 1909, una compañía encabezada por Robette comenzó a trabajar sobre las dunas para reproducir en la Argentina el modelo de los balnearios europeos.

El nombre tampoco fue casual. Los impulsores llamaron Ostende al proyecto en homenaje a la ciudad turística belga situada frente al mar del Norte. El balneario bonaerense fue fundado oficialmente el 6 de abril de 1913, ante cientos de personas atraídas por una intensa campaña publicitaria.

El hotel que resistió cuando la arena cubría sus puertas

El hotel abrió oficialmente el 15 de diciembre de 1913 y se transformó en una de las primeras grandes construcciones de la localidad. Los testimonios de aquella época describen un paisaje extremo: la arena se acumulaba contra el edificio y era necesario retirarla con palas para poder ingresar.

El alojamiento contaba con comodidades poco frecuentes para una región casi deshabitada. Tenía luz eléctrica, agua caliente, panadería, bodega y habitaciones con baño. También poseía patios, pasadizos y numerosos rincones que reforzaban su aspecto misterioso.

Ostende
El histórico hotel fue construido entre médanos Foto: Argentina.gob.ar.

Por las mañanas, los huéspedes podían descubrir que una nueva montaña de arena había tapado la vista al océano. El hotel, rodeado por médanos y alejado de otros edificios, llegó a ser comparado con un barco solitario en medio del mar.

El proyecto original de Ostende incluía avenidas, diagonales, parques, una rambla y un hemiciclo destinado a concentrar grandes hoteles. Buena parte del plan nunca logró completarse. Incluso una antigua capilla terminó sepultada por los médanos, alimentando una de las leyendas más famosas del balneario.

De los escritores famosos a la canción del Indio Solari

Con el paso del tiempo, el hotel recibió a diversas figuras de la cultura. Sus habitaciones quedaron relacionadas con Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito, y con los escritores Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares.

El establecimiento conservó sus vitrales, muebles antiguos, patios interiores y la panadería con horno a leña. Esa atmósfera decadente y misteriosa fue la que terminó ingresando en la obra del Indio Solari.

Ostende Hotel
YouTube Indio Solari Oficial

“Ostende Hotel” presenta a una mujer que domina la escena entre el mar y el bar del establecimiento. El protagonista está atrapado por una relación intensa y pasajera, pero debe comprender que el amor no significa posesión.

La elección del hotel potencia el mensaje: se trata de un espacio de tránsito, donde las personas llegan, viven experiencias intensas y luego se marchan. Así, el edificio inaugurado en 1913 terminó convertido, 105 años después, en el escenario de una canción sobre un amor fugaz que todavía parece recorrer sus pasillos.

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