Receta de la abuela: cómo hacer un sabroso dulce de frutilla con 3 ingredientes y en simples pasos

En la nota te brindamos la fórmula tradicional para hacerlo en casa de manera sencilla y con un resultado bien artesanal. El paso a paso.

Dulce de frutilla.
Dulce de frutilla. Foto: Freepik

El dulce de frutilla es un clásico de la cocina argentina por su versatilidad y sabor exquisito. Es ideal para acompañar tostadas, rellenar tartas o disfrutar con quesos.

Además, al prepararlo con fruta fresca, azúcar y limón, se logra conservar ese sabor casero que recuerda a las recetas de nuestras abuelas. A continuación, la fórmula tradicional para hacerlo en casa de manera sencilla y con un resultado bien artesanal.

Receta para el dulce de frutilla casero

Ingredientes:

  • 1 kg de frutillas frescas
  • 700 g de azúcar (podés ajustar entre 600 y 1.000 g según el dulzor que quieras)
  • Jugo de 1 limón

Paso a paso:

1) Lavar y preparar la fruta:

  • Retirá los cabitos y lavá bien las frutillas.
  • Cortalas en mitades o cuartos para que se cocinen más rápido.

2) Macerar:

  • Colocá las frutillas en un bowl grande.
  • Agregá el azúcar y el jugo de limón.
  • Mezclá y dejá reposar entre 2 y 12 horas en la heladera. Esto hace que larguen su jugo y el dulce quede más brillante.
Dulce de frutilla. Foto: Freepik

3) Cocción:

  • Pasá todo (frutillas + jugo) a una olla amplia.
  • Llevá a fuego medio.
  • Cuando rompa hervor, bajá el fuego y revolvé seguido para que no se pegue.
  • Cociná 30 a 45 minutos, retirando la espuma que se forma arriba.

4) Punto del dulce:

  • Sabés que está listo cuando:
  • Al colocar una cucharadita en un plato frío, no chorrea y forma una huella más espesa.
  • Si querés un dulce más “liso”, podés pisar apenas las frutillas o procesar una parte.
Dulce de frutilla. Foto: Freepik

5) Envasado:

  • Envasá caliente en frascos esterilizados.
  • Cerrá bien y colocá los frascos boca abajo 10 minutos para hacer vacío.

- Tip extra: para un sabor más intenso se le puede agregar un chorrito de esencia de vainilla al final o un par de cucharadas de pectina para que quede más firme, igual que las mermeladas tradicionales.