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Con 4 peras, 100 gramos de manteca y una taza de harina: cómo hacer un crumble crocante para la merienda

Esta receta británica se hace con ingredientes simples y logra el equilibrio justo entre fruta tierna y cobertura dorada.

Con 4 peras, 100 gramos de manteca y una taza de harina: cómo hacer un crumble crocante para la merienda
Con 4 peras, 100 gramos de manteca y una taza de harina: cómo hacer un crumble crocante para la merienda Foto: Gemini
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El crumble de peras es una de esas recetas que no fallan cuando se busca algo dulce, casero y sin complicaciones para la merienda. De origen británico, este postre se destaca por el contraste entre la fruta jugosa y una cubierta crocante, perfecta para disfrutar tibio o a temperatura ambiente.

La clave está en la textura: las peras se ablandan y sueltan sus jugos durante la cocción, mientras que la mezcla de harina, manteca y azúcar se transforma en una costra dorada y quebradiza. Un toque de canela o unas gotas de esencia de vainilla pueden sumar aroma y sabor.

Los ingredientes para un crumble de peras clásico

  • 4 peras medianas
  • 100 gramos de manteca fría
  • 1 taza de harina 0000
  • ½ taza de azúcar
  • 1 cucharadita de canela (opcional)
  • 1 cucharadita de jugo de limón
Con 4 peras, 100 gramos de manteca y una taza de harina: cómo hacer un crumble crocante para la merienda
Con 4 peras, 100 gramos de manteca y una taza de harina: cómo hacer un crumble crocante para la merienda Foto: Gemini

El paso a paso para lograr un crumble perfecto

Primero, precalentá el horno a 180 °C. Lavá las peras, pelalas si querés, sacales el centro y cortalas en cubos o láminas. Ponelas en una fuente para horno y mezclalas con el jugo de limón y la canela.

En otro bol, uní la harina con el azúcar. Sumá la manteca fría cortada en cubitos y desarmala con las puntas de los dedos hasta que la mezcla tenga aspecto de migas gruesas. No hace falta amasar: los grumos son los que le dan la textura crocante.

Distribuí esa mezcla sobre las peras, sin presionar demasiado. Llevá la fuente al horno durante 35 a 45 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la fruta burbujee en los bordes. El tiempo puede variar según el tamaño de la fuente y el punto de madurez de las peras.

Dejá reposar el crumble unos 10 minutos antes de servir. Se puede disfrutar solo, con una cucharada de yogur natural o una bocha de helado de crema.

El secreto para una cobertura bien crocante

Para que la cubierta quede realmente quebradiza, la manteca debe estar fría y la mezcla no se debe trabajar de más. Si se amasa hasta formar una pasta, el resultado será más parecido a una masa que a las migas típicas del crumble.

Otro punto importante: no pongas una capa demasiado gruesa de fruta húmeda. Si las peras están muy maduras y largan mucho jugo, podés sumar una cucharada extra de harina o maicena a la fruta antes de agregar la cobertura.

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