Un artículo publicado en Foreign Affairs deja entrever una posible jugada de Beijing: convocar a Europa a una nueva política triangular con China y Estados Unidos, dejando a Rusia en una posición incómoda. Pero detrás de esa aparente arquitectura de tres actores aparece un dato central, un intento serio de reconfiguración del poder mundial.Por: Mauro Labombarda y Saturnino Funes